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viernes, 28 de diciembre de 2012

2012, Año de Buenas Canciones: éstas nos gustaron

En esta época del año -esos insoportables últimos días que están total y completamente de más entre las Navidades y el Año Nuevo- abundan en las revistas musicales, periódicos, blogs y demás, las ya clásicas encuestas con lo mejor de: todo aquello que no deberíamos perdernos y/o (se supone) dejó su marca indeleble dentro del período transcurrido. Como somos más humildes, no creemos tener la verdad, ni nos da el cuero para armar una encuesta con 500 músicos opinando al respecto, en La Música es del Aire vamos a hacerla más simple: nuestros discos favoritos del año son aquellos que aquí mismo comentamos; más varios que nos quedaron en el tintero pero tendrán aquí su debida mención y dos o tres palabras de descripción y agradecimiento (en el futuro, seguramente surjan algunas acotaciones algo más desarrolladas de varios de estos álbumes).

No nos animamos a poner un orden numérico, aunque puede que haya discos que nos gusten más que otros; ¿por qué dar un orden a algo bello, si no es una competencia? Escuchen ustedes, si así lo desean, y quizá encuentren en este mar de discos una buena compañía para los días por llegar. Todavía nos queda por bucear mucha música recién salida del horno... pero hoy nos acordamos de estos álbumes: 


Brusa y los Bombones de Murano - Ídem: Un disco sorprendente para lo que podía esperarse de la dulce y suave voz de Eugenia Brusa (la referencia nos orientaría hacia un pop similar al de Les Mentettes). En este disco, que funciona por oposición al  grupo, Brusa aborda boleros tradicionales, aires de folklore y valses, con su habitual calidez y languidez, acompañada de una banda sutil y acústica. Esta vuelta, además, va en castellano y para que se den una idea, tiene temas que hasta puede cantar mi abuela de 90 años (esto sucedió, de veras). Se escucha algo -poquito, liberen más...- por acá.
Y sino, cómprenlo como hice yo, amigos.


Crisologo y los cuerdos - Melodías para dar: Un EP preciosista que deja ganas de disco. Canciones matizadas con vientos, órganos y cuerdas; bonitas melodías e interludios; armonías simples pero efectivas. El sonido sesentoso remite a los comienzos de La Perla Irregular: hay amor allí por esa década, fuente inagotable del pop. Líricas sobre el olvido, la pérdida y el paso del tiempo, con cierto dejo evocativo e ideales para escuchar a las 3 de la tarde -todos los días- de un verano infernal. Veremos cómo continúan... por lo pronto, Melodías para dar se escucha y baja de acá.


El mató a un policía motorizado - La Dinastía Scorpio: Uno de los discos más esperados del under local en años. Estos platenses desprolijos merecen más parrafada, especialmente por ser exitosos en un mundillo -el indie- que pareciera odiar, al menos en teoría, sus dos cualidades fundamentales: la épica barrial (¡puaj!) y la repetición de un estilo, el más de lo mismo. ¿Queda mal decirlo? No. ¿Es necesario un cambio rotundo cuando lo que hacés te sale tan bien? Por ahora, con eso a El mató... le alcanza y le sobra.
Ya sin los fantasmas del fin del mundo y con un sonido algo más hi-fi, el grupo redobla su apuesta de distorsión contenida y voz rasposa, pega un hit tras otro y vuelve a salir airoso y ganador. Como los campeones de la tapa.
Van subiendo, de a poco, acá.


Flopa Minimal - La piedra en el aire: De éste ya hablamos largo y tendido con los protagonistas. Un disco a dos voces y dos guitarras, despojado de grandes arreglos y pequeños detalles. Folk a montones, donde lo que importa son esas dos voces que se funden, la madera de las violas y las melodías que se  despliegan en cada una de las trece canciones que se contienen las unas a las otras. Todo es uno y se nota que así se trabajó, incluso compositivamente... no por nada el disco lleva la firma de Flopa Minimal, así, sin guión. Paren la oreja que hay cuatro o cinco momentos de antología (Atolondrón, Todo lo que ya no sirve, La máquina de hacer todo mal, ¿Y cuánto más tengo que pagar). Pueden descargarlo desde la mismísima página oficial del dúo.


La Perla Irregular - América: Si el disco de Flopa Minimal es un canto al despojo, aquí tenemos el ejemplo inverso. La mente brillante de Pablo Vidal pega el salto final con un disco mega orquestado, el más complejo de los cuatro álbumes que La Perla Irregular haya editado (casi sucesivamente, en una demostración de talento compositivo casi abrumadora e inédita en estos últimos años). Cuesta al principio, parece un laberinto prog, pero la luz de los sesenta asoma y ya no deja de iluminar a este continente de sonido, cuidado al detalle. Hay que darles su tiempo a las formas y adentrarse en ellas mientras se distinguen los destellos de un mundo fantástico... Una hora para viajar siempre. Descargad.


Los Reyes del Falsete - Días nuestros: Nunca tan bien puesto un nombre de disco. Los Reyes parecen estar en su momento de gracia y eso es lo que suena: diversión, alegría, fluidez, la marca de su mejor momento que se certifica en la variedad y la potencia de estos Días. Es inevitable mencionar el tema del disco, Los niños, donde los acompaña Litto Nebbia como diciendo "bienvenidos a todo esto del rock nacional". Pero la épica no está sólo ahí, sino que llega hasta límites insospechados, incluso... ¡con un final a toda cumbia! (Que no suena ni un poco snob: San Jorge es parte de esa fluidez que mencionaba antes). Si no lo escuchan, se están perdiendo el 2012. Así de simple.


Mister - El olor de la sangre: No podía faltar el toque de oscuridad. La primera experiencia solista de Ramiro García Morete (Miro y su Fabulosa Orquesta de Juguete) lo muestra alejado de las canciones melodiosas de su grupo y lo acerca a los sonidos más cavernosos de su voz. Un disco casi desgraciado, maldito, difícil de escuchar y a la vez adictivo. ¿Cómo se explica? Ojalá lo supiera... La sangre mancha todo pero queremos más de estos paisajes sombríos, mientras esperamos que vuelva el brillo de la Orquesta de Juguete. ¿Recomendaciones para probar este plato frío? Las escalofriantes Villa Urquiza, Elegía II y Blues de la media sangre. ¿El hitNocturno sobre el Viejo de Ojos Distintos.
Presten la debida atención a esta pluma y, si van a escuchar, no lo hagan bajoneados ni de noche: supongo que puede ser riesgoso.


Rubin y Los Subtitulados - Más: Otro que desarmamos junto al protagonista; Más es un disco ambivalente: de ruptura amorosa y desengaño por un lado, de hits guitarreros y canciones redondas por el otro. Poseídos por Tom Petty, Los Subtitulados suenan más consistentes que nunca, sin perder su esencia, aquella que redondea canciones en su mayoría breves y directas al mentón. Más no es la excepción y se pasa rapidísimo, en un suspiro.
Atención a los hits que hay escondidos aquí (casi, casi, todos los temas del álbum; especialmente los tres temas que inician el disco: Fred Astaire, No me olvides Margarita y No sé qué va a ser peor). Se escucha y baja por aquí.


Los Pels - Nancy y Julio: Con producción del ya mencionado Pablo Vidal, Los Pels se mandan un simple de tan solo dos temas en los que narran, precisamente, la historia de una pareja sumergida en las profundidades del Delta bonaerense (Nancy y Julio, claro). La dama se marcha y el hombre la espera por siempre: no suena nada raro pero el testimonio de Julio resulta suficiente para que Tingo Zucal componga dos canciones de -¡por supuesto!- impronta 60s e incurable dolor, contrarrestado por los arreglos de cuerdas de Vidal y esas dos melodías entrañables, de lo mejor de su repertorio personal y de este año. También dejan ganas de disco nuevo, y pronto. Los esperamos.


Rivero y El Mico - El fulgor: A este disco lo descubrí en vivo, primero. En trece canciones despojadas de elementos exóticos, Rivero y El Mico van al grano con canciones de banda de rock: la voz al frente, la base bien firme, coros que engordan las texturas, algunos raptos cercanos al funk, guitarras de las acústicas y de las otras, estridentes. Nada suena extraño y a su vez todo suena bien. Jesús Rodríguez y los suyos contagian la energía  de sus temas, de sueños, dolor y vacío... Momentos de intensidad (Todo está en vos); canciones bien arregladas y abrochadas (las preciosas Caminaba y El fulgor); raptos intimistas (la acústica y delicada Para en otro sueño despertar) redondean un disco amigable para cualquier hora y momento. Pulgares arriba.


Andrés Ruiz - Un santo nuevo: Si hablamos de gente prolífica, no debemos olvidar a Andrés, dueño de una vasta y sólida discografía solista. Puede interpretarse a Un santo nuevo como la secuela de Ruiseñor, su álbum anterior, aunque aquí parezca haber otra vuelta de rosca en las canciones, que parecen estar siempre atravesándote un cuchillo incluso cuando las melodías son amigables al oído, como en los temas donde se suma la voz de Jimena López Chaplin (Comerás mi pan y Se disuelve entre los dedos). Pulso rockero, sonido enigmático (acrecentado aquí por la presencia de teclados solemnes y armonías de guitarra no tan convencionales) y una de las voces con más presencia del rock argentino: grave y firme, la manera de cantar de Andrés es fundamental para darle un eco de solemnidad a cada pieza. ¿Quiere antihits? Aquí están. 


Valentín y los Volcanes - Todos los sábados del mundo: Una canción detrás de otra, todas imparables. La pluma de Jo Goyeneche se revela como una de las más ingeniosas y sintéticas dentro de las nuevas voces rockeras, y la banda suena más pulida que en su debut; quizá por eso el concepto del disco cierra perfecto y se convierte en lo mejor que Los Volcanes han producido hasta la fecha. 
En La Plata ya la gastan, sólo les falta expandirse un poco más y empezar a girar: hits como Pequeña Napoleón piden cancha en cualquier lado, y algo me dice que el tiempo no tardará mucho más en darles la debida razón. Prueben por aquí.


Orquesta de Perros - Roles y oficios: Para cerrar una lista poblada de grupos platenses, qué mejor que el LP debut de Orquesta de Perros, grupo compuesto de varios solistas y partenaires de diversos grupos dentro del magnífico sello Uf Caruf! Guitarras afiladas, cantores que por momentos suenan desaforados y también saben relajar, y lo más importante: pequeñas piezas que brillan por sí solas y en conjunto, y un sentido de grupo que les da la contundencia justa para merecer destino de himno a casi todos los temas. De la furia de Los polacos a la encantadora Cara de pato (o cómo hacer una canción perfecta de dos minutos y medio), quedan las ganas de que pronto arriben novedades de estos escritores tan personales y esquizoides. Y eso que Roles y oficios sigue estando fresquito.


(Quedaron varios discos afuera por no llegar a escuchar lo suficiente como para juzgarlos; algunos de ellos, por ser demasiado recientes. Seguramente sigan apareciendo en el futuro cercano. Los invito a ustedes a contar los suyos).

lunes, 14 de mayo de 2012

Flopa, Minimal y una charla agradable



La música es del aire es, definitivamente, un espacio que no para de darse gustos. Esta vez, tuvimos el agrado de reunirnos con (los siempre presentes en este sitio) Flopa Lestani y Ariel Minimal. Su novísimo disco La piedra en el aire fue la excusa fundamental de esta charla que les presento, que se dio en la relajada previa de su show en el bar Ultra el pasado jueves (parte de un ciclo que se repite todos los jueves que quedan de mayo, o sea, el 17, el 24 y el 31). Pudimos comprobar que la naturalidad de su música es también la cualidad primordial que tienen como personas: se rieron y nos hicieron reír bastante, recordando detalles de la composición y grabación del disco, así como proyectos varios; truncos y futuros.
Aquí les va.

Texto: Tucho
Fotos: Madi Elorza (primeras dos) y Javier López Uriburu (últimas dos).

LA PIEDRA EN EL AIRE: LA VAQUITA

¿De quién de los dos fue la idea de hacer el disco?
Flopa: De él obviamente. Yo, para hacer un disco... me tienen que poner una pistola en la cabeza.
Minimal: No lo digas dos veces, eh... (Risas).

¿Por qué te cuesta grabar?
F: Porque soy un poco fóbica, qué sé yo, no sé. Él tiene pocas pulgas, viene y me dice “vamos a grabar” y vamos a grabar, sí.

¿Pero la fobia a qué es, al estudio?
F: ¡Bueno, no vamos a hacer una sesión de terapia tampoco! (Risas). La respuesta corta era ésa. La idea fue de Ariel.

¿Y el tema de hacer la "vaca", cómo surgió?
M: Eso lo charlamos, no surgió de ninguno en especial. Existe el crowd-funding como método y tenemos un amigo que conoce al dueño de una página bastante importante del tema, que se llama Idea.me y que quería hacer algo con nosotros. Y no es por desconfiados ni nada pero nosotros preferimos hacerlo directamente por la nuestra, en una escala más pequeña, no que pueda poner plata cualquier persona del mundo en una cuenta de banco sino que “vení y dame los cien mangos”. Nos pareció que nosotros mismos lo podíamos hacer y manejar. Dicho y hecho.

Y en el “show vaquero” recibieron el dinero ustedes, directamente.
M: Exacto, recibimos el dinero nosotros. Nosotros hicimos el disco, lo llevamos a la fábrica y la gente después lo fue a buscar adonde les dijimos. No queríamos que quede nada suelto en el medio y de este modo funcionó.
F: Igual hay un montón de cosas libradas al azar... (Risas).

¿Y se esperaban esa respuesta, tan rápida?
F: Pensábamos que sí, que íbamos a poder hacerlo. Pero no tan rápido, explotó todo en un par de días y estuvo bueno: terminaron siendo más de 100 (nota: el número de personas que pedían para que financie el disco) y menos de 200.
M: Número exacto: 168 personas. Juntamos 16800 pesos.

¿Se fueron de viaje con el resto? (Risas)
M: ¡De putas nos fuimos! (Más risas). No, nos gastamos alrededor de 11 lucas, un poco más te diría...
F: Más, porque de ahí pagamos diseño y técnica, no sobro mucha plata al final.
M: ¿Tenemos el número exacto, o no? Yo te hago la rendición financiera como productor del corazón... ¿Cinco lucas sobraron?
F: No, ¡menos! Tres lucas sobraron.
M: Bueno, eso. Tres lucas que las tenemos ahí guardadas y ya se está juntando con la plata que hacemos ahora vendiendo el disco. Todo eso va a servir para que ella fabrique un disco suyo y yo uno mío.

¿Reeditarán algún disco de los que ya sacaron?
M: Sí, creo que sí. No sé, estoy viendo si capaz saco algo nuevo, voy a ver. El año pasado subí cuatro jarcóres a Facebook y ahora voy a ver si subo algo más, cuando junte veinte capaz que los meto en un disco.


LA PIEDRA EN EL AIRE: COMPONER, GRABAR

¿Lo de grabar La piedra en el aire sólo acompañándose de sus guitarras se da por una búsqueda de espontaneidad, o simplemente porque ustedes cuando se presentan en vivo tocan así?
M: No había que darle espontaneidad en realidad, somos espontáneos y el disco era espontáneo desde el vamos. Las canciones fueron compuestas en un rato, lo grabamos en otro rato y dijimos “pidámosle plata a estos" en otro rato. Salió todo así, no es que teníamos que darle el toque espontáneo casual, era realmente lo que pasaba. La idea fue de la vida, es así y tocamos siempre así.
F: Coqueteamos con la idea de meterle más cosas, que por ahí lo hagamos en algunos temas en vivo, de meterle banda (bajo y batería). Hay temas que lo piden y estaría bueno hacerlo. Pero bueno, si bien hay cositas en algunos temas que agregan colores, queríamos mantener la idea de dúo, las canciones como las hicimos nosotros dos.

Además, quizá a la hora de tocarlas no siempre se puede contar con tanta gente para que las lleve al vivo.
M: Y no nos interesaba. El vivo nos interesa mantenerlo así. Viene el Checho (Marcos) que es amigo y está por acá y toca la armónica. Pero no queríamos generar un despliegue: al contrario, queríamos mantener la unidad básica.

¿Y el tema de componer juntos cómo fue? Porque nunca habían hecho temas juntos, en Flopa Manza Minimal hay cuatro temas de cada uno.
M: Habíamos hecho la letra de La canción del tren con ella y con Gabo para uno de mis discos solistas, pero canción-canción nada más. Y ahora fue como un ejercicio realmente, de decir “bueno, hagamos una canción de la nada” y empezar a tocar y a escribir un poquito cada uno. Así fue como salió el 80 por ciento del disco, sacando un par de temas que son de ella, uno que es mío y otros dos que son con Manza, los más viejos.

Todo lo demás es a dos manos, no es que uno llego con una letra comenzada y el otro la completó.
M: No, se componía en el momento, nadie traía algo de la casa.
F: El único así fue Es invierno, que a mí me faltaba un pedacito y él lo completó...
M: Sí, y lo terminamos firmando los dos aunque básicamente es un tema de ella. Después, todos los otros temas firmados por los dos realmente salieron por los dos en el momento, nadie traía una idea dando vueltas de la semana, o de estar coqueteando con unos acordes; ni en pedo: terminábamos el ensayo y salía algo. Y las compusimos en un par de meses.

Grabar fue un paso rápido, ¿no?
M: Se grabó muy rápido, en un día...
F: En realidad fuimos tres veces, tres noches: una noche grabamos las guitarras, otra las voces y la otra el resto de los detalles que se escuchan.
M: Y los temas que habíamos subido del EP (Reducción de daños) son las mismas versiones. Yo particularmente no quería grabar más de vuelta, me gustaba respetar esas versiones. Para grabar una versión con la misma tónica, con ésas estaba perfecto, no es que estábamos grabando una versión con orquesta. No quería toquetearlas, por más que el audio fuera diferente o lo que sea, prefería que queden esas que estaban bien.

¿La letra de Las ruedas que te llevan tiene algo de declaración de principios respecto de lo que ustedes hacen? Eso de no perseguir lo que va rápido...
F: La verdad, creo que las letras tienen bastante poca intención de carga. La rapidez con la que hicimos las cosas les da esa inmediatez, eso de que muchas veces ni sabemos de qué estamos hablando y por ahí después nos fueron cayendo fichas y las vamos interpretando.
M: Y el hecho de escribir en sociedad también te lleva a una cosa poco dirigida porque no es que charlábamos sobre qué queríamos escribir: escribíamos. Entonces uno tiraba una frase, el otro tiraba otra y las cosas iban para lados distintos, se iba torciendo la canción, no tenía una cosa apuntalada.
F: Teníamos frases que nos daba vergüenza decir, y el otro capaz te decía “largalo”.
M: Las letras son casualidades, accidentes hermosos, porque ninguno de los dos podría haberlas hecho solo. Eso es lo lindo del proyecto y lo hace único, es hasta único de ese momento porque no podríamos hacer otro disco igual ahora.
F: ¡Tocaríamos mejor los temas ahora! (Risas).
M: No, en serio, estamos tocando mejor las canciones ahora que cuando los grabamos, porque en ese momento estaban muy frescas.
F: Incluso, las primeras veces, lo bueno era el vértigo de que no sabíamos ni cómo se llamaban los temas.
M: Yo hasta que no empiezo a cantar no sé cuál es cada tema, recién ahora vamos aprendiendo los nombres. Realmente fue todo muy casual. Lo que teníamos -o por lo menos yo tenía- era una férrea determinación de seguir adelante el proyecto, incluso a costa de pelearme con Flopa (cosa que ocurrió). La única certeza que tenía era que había que hacer el disco, que iba a estar bueno. En el medio discutimos, pasaron millones de cosas pero no teníamos nada cierto, todo estaba por verse y negociarse: las palabras, los acordes, ¿entendés?

¿Ahí se pelearon, componiendo?
F: No, componiendo no, en lo musical no.
M: Fue un virus de estudio. ¿Viste las infecciones intrahospitalarias? Bueno, acá fue un problema que pasa en los estudios.

¿De la señora o de los dos?
M: No, de los dos, es un problema entre los dos. Yo soy muy impulsivo.
F: Y yo soy muy meditabunda... y armamos el ring. Pero acá estamos.
M: Una semana titiló el disco, tuvimos un enrosque en el medio de la grabación.
F: ¡Yo sólo te dije “no me hables por un rato”! (Risas).
M: ¿Pero el rato cuánto duró? ¡Una semana! (Más risas).
F: No, tres días. Bueno, che...
M: Pero pelea de pareja fue, ¡así! “No me hablés por un rato vossss” (poné tono de ofendido).

¿Y no respondías llamados, nada?
F: Él comprende, si le digo “no me hables por un rato”, no me habla por un rato.
M: Para qué la iba a llamar, olvidate. Pero bueno, salió eso y el disco es muy de los dos. O ni siquiera de los dos: es de... “esa cosa” (Risas).


PASADO Y FUTURO

¿Cómo se conocieron?
M: Alejandro Lingenti, un amigo en común, me pasó una grabación de ella del año 2000.
F: Grabados en una sala, eran como veinte temas, ponele.
M: Y bueno, yo lo escuché mucho eso, así conocí su música. Conseguí el teléfono de algún lado y la invitamos a tocar. Manza me había invitado a tocar a mí primero y ahí la invitamos a ella también, a esta piba. Y así nos conocimos, estuvo bueno... Todo lo que ocurre es porque pasa, acá no están Pinky y Cerebro queriendo dominar el mundo. Ahora sabemos que podemos hacer las cosas juntos y está bueno, puede ser que a la gente le guste y eso pero sigue siendo algo casual de algún modo, no hay un plan determinado atrás.
F: Aparte, cuando planeamos algo se va para cualquier otro lado, termina siendo otra cosa.

Digamos que, como “proyecto”, no se sabe qué futuro puede tener.
F: Qué sé yo... hacer cosas mientras nos divirtamos y listo. No sé si lo vamos a estar haciendo constantemente.
M: No es que estamos haciendo una “carrera”, que la tenemos que defender y aunque no nos guste tenemos que ir igual. Sinceramente, esto que pasa es así, mientras sigan saliendo cosas bellas seguirá.

¿Y qué lugar creés que ocupan dentro de la escena under? Por lo que dicen de esa espontaneidad y demás, siendo ustedes músicos muy escuchados por colegas, por ejemplo.
M: ¿Qué lugar? Fila 8, asiento 14 (Risas). No sé, el de Tan Biónica debe tener más gente que lo escucha y debe ser influencia para más gente. O no, eso no lo sé. Hablo de Tan Biónica por hablar de algo completamente detestable, que no me gusta. Pobres pibes, no los conozco, deben ser buenos pibes...
F: Yo prefiero tocarle el corazón a cien tipos y no el pelo a un millón.
M: Yo prefiero tocarle el culo a un par de chicas antes que conocer a cien tipos. Son decisiones (Risas).

Flopa, vos venís tocando canciones que no están editadas hace muchos años...
M: ¡Debe tener un par de discos! ¿Tenés un veinte así guardado?
F: Sí, tengo.
M: Yo le dije mil veces que le armaba bandas para grabar discos con lo que ella quiera.
F: (Ofendida) ¡Ya las voy a grabar!

No la presionemos...
M: No la presiono, pero a mí también me desespera eso. Tiene temazos, temas que a todos nos gustan desde antes de grabarlos.
F: ¡¿Sabés los años que tiene Mi cámara?!
M: Es una cámara vieja, ¡una polaroid!
F: Pero bueno, me pasa eso, soy medio guardona y también me encanta que hay un tema que tiene quince años y yo lo muestro hoy y es como si fuera de ahora. Tengo muchos temas guardados, qué sé yo... el martes lo hablo en terapia y veo.
M: ¡Te puedo armar un par de bandas! ¡Un disco doble!
F: Yo nunca tuve problemas para rodearme de gente y hacer las cosas, el tema es que tengo que tomar la decisión de hacerlo, en algún momento lo voy a hacer.

La otra vez que hablamos, me habías contado de un proyecto con Litto Nebbia, Emilio del Guercio y otra gente, que los incluía a ustedes dos. ¿Qué pasó con eso?
F: Sí, con Gabo, Roque Narvaja... No paso nada con eso, al final.
M: Se diluyó. Hubo unas reuniones en las que se grabaron algunos temas, uno salió ahora en un disco triple de Litto el año pasado, un tema que estamos con Litto y Emilio cantando. Eso fue de una única reunión que hubo, pero no se hizo. Fue un lindo deseo pero no pudo ser.
F: Fue buenísima la reunión esa, al menos.
M: ¡Y qué groso, tengo un tema grabado con Emilio del Guercio y Litto Nebbia!

¡Ya no te queda tocar con nadie!
M: Sí, cómo que no, con tantos... Sandra Mihanovich por ejemplo. Queríamos que cante en La máquina de hacer todo mal, Flopa se contactó por mail y hubo buena onda pero después no concretamos el acercamiento por nuestra prisa...
F: Sí, tuvo buena onda y me dijo “yo escucho lo que quieran”, pero quedó ahí.
M: Tenemos la fantasía de invitarla a que cante La máquina de hacer todo mal y hacer juntos el tema ese Me contaron que bajo el asfalto. En algún momento lo vamos a hacer; está bueno tener fantasías por cumplir.

Aparte, La máquina… es un tema que parece hecho para ella.
M: Impresionante. Es melodramático, como El almaherida.

¿Y vos, Ariel? ¿Tenés proyectado grabar próximamente?
M: Hay que grabar, te sentás un día y grabás. No es tan difícil, me parece. Es algo que yo pensaba desde mi propia experiencia de algún modo, y después lo certifiqué cuando toqué con Litto. Si lo podés hacer, si tenés tus cosas, vas y grabás. Lo tomo de ese modo, no me parece nada extraordinario, es natural. Un panadero hace todos los días tres tandas de medialunas: a la mañana, a la media mañana y a la tarde. Y yo hago eso, no es más extraordinario que eso. De ninguna canción mía yo digo (pone voz de canchero): “Con esta canción he unido parejas, ha habido orgasmos y hubo paz en el mundo”. Es una estupidez.
F: Son canciones, está bien...
M: No les tengo miedo o respeto a las canciones.

¿Y grabás todos los días?
M: No, no, ahora por ejemplo no. Pero lo hago cuando tengo ganas. A lo que voy: no es algo loable, qué sé yo. Vos escribís en tu blog, te sentás una vez por semana…

Sí, más o menos...
M: Y si no lo hacés una vez por semana replantéate el blog... ¡Ponele garra sino, viejo! (Risas).
F: ¡Dejalo tranquilo! ¡Que escriba cuando se le cante el culo! (Más risas). ¡Si es una vez por mes o cada tres meses, que haga lo que quiera!
M: ¡Hay que cambiar el blog, loco! (Risas). Pero bueno, la pregunta era si iba a grabar algo nuevo: no (Risas). Voy a subir a Facebook lo que queda de esos temas solistas, que es rock al palo con el amigo Fernando Minimal.
F: Igual, eso te lo dice hoy y en la semana ya cambió de opinión.
M: Pez no tiene planes de grabar este año. La idea es tocar, tengo ganas de tocar en vivo. Me parece que estoy cada vez más viejo y hay muchos lugares donde no toqué y quiero tocar. No sé, quiero tocar en Ushuaia, que nunca toqué.


¿La idea es salir a tocar el disco adonde se pueda?
M: Sí, sí, queremos mostrar el disco. Esto es como un capricho -en un punto mío- que se lo quiero contagiar a ella porque a mí a veces me da bronca que con Pez no puedo viajar todo lo que me gustaría, por el hecho de que somos muchos y una estructura más grande es más difícil de llevar. Pero me parece que nosotros dos con la guitarra podemos ir a cualquier lado y quiero tocar estas canciones en cualquier lado. Entonces está la idea de salir a tocar, de agosto en adelante. Cantar estas canciones en vivo está bueno... me parece que podemos salvar al mundo.

¿Tienen armada una gira ya?
M: Vamos a volver a todos los lugares donde ya hemos tocado antes de que salga el disco. Y con el disco en la mano, trataremos de sumar algunos más. Cuando sale un disco se genera un ruido -en este momento más o menos- que vamos a tratar de aprovechar para extender la mano a algunos lugares que nunca fuimos.
F: Lo que pasa es que hay mucha gente, con el tema de internet ahora tenés una circulación muy amplia. Hoy subimos el disco a la página y ya con eso estás en todos lados. Y bueno, queremos llegar a esos lugares porque hay gente que te escucha en todas partes y nosotros estamos un poco acotados a lo que es Buenos Aires, nos tratan de...
M: ¡Porteños culiaos! (Risas).
F: “Unitarios”, nos dijeron.
M: Sí, es cierto, nos dijeron que éramos unitarios. Porque la propuesta de la vaca nosotros la acotamos sólo a la gente que se pudiera acercar tal día, a tal hora, a un lugar de Capital que nosotros dijéramos. Entonces nos decían “pero yo estoy en tal lado…”. Y bueno, no sé, les respondíamos “Te agradezco”. No era mala onda de nuestra parte, nos hubiera encantado agarrar euros de gente que está en España... En fin, el disco es lindo y el show es otra cosa que no tiene nada que ver con el disco y por eso queremos llegar a muchos lugares a mostrar cómo tocamos. Porque en el show tocamos otras canciones también y pasa lo que nos pasa siempre, que es cualquier cosa, que el show tiene vida propia y se nos puede ir de las manos en cualquier momento.
F: Es una montaña rusa de emociones.
M: Para nosotros es así, no sé si le llega a la gente algo de eso. Sinceramente, me parece que lo que hacemos nosotros, no es que no lo hace nadie pero de algún modo no se estila, Y no hablo del tipo de música que hacemos, hablo de cómo nos presentamos ante los demás. Tanto ella cuando toca sola como yo con Pez o lo que sea somos muy transparentes, no hay un personaje que se sube al escenario, no es Sandro-Roberto Sánchez.
F: Somos los dos salames que se suben al escenario.
M: Nuestra vida es esto, realmente nos interesa esto.

martes, 6 de marzo de 2012

Flopa, Minimal, las buenas ideas y las nuevas formas

Queridos amigos presidentes de compañías discográficas, dueños de las productoras y del mercado, lo que ustedes llaman “la industria de la música”: ya no los necesitamos. Les agradecemos los servicios prestados, pero ya somos muchos los que, hace años, prescindimos de ustedes, los primeros piratas de una cadena cuasi prostituyente que se encarga de robarle su dinero y su catálogo a los músicos y, aplicando una lógica cínica y macabra, nos trata de piratas a nosotros, los propios consumidores de la música que les da sus casas lujosas y sus manjares diarios.
Todo este párrafo primero lo podemos decir muchos de los oyentes apasionados de música, los que hace años sentimos que, de veras, esa gente nunca supo reformularse –no le interesa- y llora porque la vaca ya no da más leche. Ellos lo lograron y ellos, los mismísimos dueños de la industria, son los que auguran el final del disco (CD) como formato, los que por un lado lloran para ver si queda algo por raspar de ese tarro, mientras apoyan leyes insólitas y lagrimean mentiras tratando de convencer a algún usuariao; a su vez que -con la anuencia de muchos músicos, lamentablemente- se inmiscuyen en nuevos negocios para salvar la ropa: ahora que no venden discos les gerencian los shows a los muchachos de la guitarrita.
Ellos, los que auguran el final de la era del disco, sabemos, lo hacen sólo porque no les da más (tanta) ganancia y sí, probablemente, en algún momento dejarán de fabricarlos (tal vez sea una eterna falsa alarma). Lo que simulan ignorar es que millones de músicos –o cientos, o miles, o cientos de miles, como quieran- del mundo entero hace años que los desecharon como puente para llegar a vivir de lo que aman: tocar, girar y editar discos.
Sí, editar discos, mis queridos amigos del primer párrafo.

Es aquí donde llegamos a esos montones de grupos que realizan su tarea de manera independiente, o asociados a los tantos sellos independientes, muchas veces gestionados por otros músicos -sino, por gente que de veras ama lo que hace y no estafa a alguien que merece ganar lo justo por lo trabajado- que pululan en la Argentina y los demás países de nuestro querido universo (?).
Y aquí es donde nos ocuparemos de los protagonistas de esta nota, Ariel Minimal y Florencia Lestani, abonados a ser mencionados en este blog (a quien no le guste: jódase) por mérito y canciones propias. Batalladores del under porteño hace añares, fichados en la label creada por el propio Minimal -Azione Artigianale, el sello que edita los discos de Pez y varios grupos más-, decidieron llevar a cabo un novedoso método de financiamiento colectivo conocido como crowd funding (similar al aplicado por Panza para la edición de su último disco triple, La madre de todos los picantes) para que su álbum La piedra en el aire, de edición próxima, vea la luz: que su propio público, la gente que los va a ver y los escucha, aporte el dinero para que el proyecto vea la luz.

Sacaron el cálculo, simple: hacer un disco (grabarlo, fabricarlo, pagarle a toda la gente que colabora para su realización) sale 10 mil pesos. Con 100 personas que aporten 100 pesos, el disco sale. Tiraron la idea en las redes sociales, dejaron de señuelo su página oficial -con un texto explicativo para informarse más al respecto- y todo funcionó en cuestión de días: la gente reaccionó, encantada con la propuesta de entregarle en mano el dinero a los músicos y recibir el disco no bien esté listo, sin intermediarios; con el agregado de un show exclusivo en el que se presentarían las 13 canciones del álbum a los cien “productores del corazón” (así bautizaron los músicos al público bancador).
Flopa y Minimal juntaron el dinero el mismo día del show vaquero, que tuvo carácter cuasi clandestino en el centro más centro de la Capital Federal, con el público y los músicos rebosantes de alegría por haber llevado a cabo algo tan simple como confiar en el otro y saber que, como ellos mismos dicen, así se trabaja. Un ambiente relajado, (mucho, muchísimo) calor de subsuelo, los 13 temas que integrarán La piedra en el aire más otros de sus carreras paralelas (de los discos solistas de Flopa, de Pez) y una versión bella, divertida (con Lestani imitando muy bien a Bob Marley), sorprendente y casi improvisada de Redemption song. Todo entre chistes, risas y un ambiente descontracturado, donde se notaba la felicidad del dúo por la respuesta del público que, además, superó el número inicial de 100 personas. Nadie se hubiera quejado de que les quede un mango de ganancia a los músicos, quienes se encargaron de aclarar y avisar que, de todas maneras, el dinero sobrante será usado para reeditar discos de ambos que se encuentran agotados (Emoción homicida de Flopa y alguno de los dos de Minimal como solista).

Una verdadera lección de lo que se viene. Amén.


(Las fotos nos llegan por cortesía del amigo Gonzza Iglesias).

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Charlas con músicos: Manza Esaín (Valle de Muñecas), pt. 3

Hemos llegado al final de la charla con Manza Esaín, voz cantante y guitarrista de Valle de Muñecas. En esta tercera parte, Mariano nos cuenta los pormenores del retorno del trío Flopa-Manza-Minimal, nos cuenta qué opina sobre su propia música -y devenimos en las posibilidades de difusión de un grupo under-; recuerda shows en el interior, planea giras y cierra con el mejor bonus track que hemos hecho hasta ahora: es tan melómano que, a la hora de elegir cinco discos que salvaría de un incendio, ¡no puede elegir y se desespera! Y por si fuera poco, como segundo bonus, le recordamos una frase propia para que se explaye en una explicación de su vida que nos encantó y quisimos poner como cierre.

FLOPA-MANZA-MINIMAL: AYER, HOY Y MAÑANA

Contame un poco cómo surgió volver con Flopa-Manza-Minimal el año pasado y por qué no estás ahora en el proyecto de los chicos.
Cuando el trío se separó en el 2004 estuvimos un poco distanciados. En algún momento las cosas se empezaron a recomponer, recuperamos la relación que teníamos antes y nos empezamos a ver de nuevo seguido y a compartir un montón de cosas. Sabíamos que era inevitable volver a tocar juntos y que en algún momento iba a pasar, hacía tiempo que estábamos compartiendo cosas y algún momento íbamos a coincidir.
Todos sabemos que Ariel es una persona híper prolífica, está todo el tiempo produciendo cosas y sacando discos: de él, de otro, grabando en el estudio, sacando un disco en vivo o compartido con otra persona. Y en cambio yo en particular necesito que el trío caiga en un hueco de las otras cosas que estoy haciendo. El año pasado fue Ariel el que lo propuso y justo fue un momento en el que me dieron ganas de tocar, entonces fuimos para adelante, pero el trío es un grupo que no tiene una continuidad. Depende de que los tres estemos con pilas para hacerlo y cuando sale está buenísimo, porque la gracia de ese grupo y la gracia que tuvo el disco fue que ninguno de los tres esperábamos nada.


Todo fue espontáneo.
Muy espontáneo, ésa fue la gracia. Fue un momento que coincidió de los tres, súper especial: se acababa de terminar Menos que Cero, yo estaba pensando en empezar Valle de Muñecas; Flopa no había grabado un disco con nadie; Ariel estaba a medio camino de la separación de los Cadillacs... fue un momento muy particular de los tres. Y me parece que eso surge de nuevo cuando surge, no hay que forzarlo y tenemos que estar los tres de acuerdo. Y cuando no estamos de acuerdo, Ariel y Flopa hacen shows ellos solos, o Flopa en este nuevo disco de Valle escribe conmigo las letras de dos canciones (Gotas en la frente y Cuentos para no dormir jamás), o sube a cantar con Pez... y así.
Hay un montón de cosas que compartimos y en algún momento vamos a volver a hacer shows los tres juntos, y a grabar juntos. Pero no sé cuándo, no lo puedo saber.

Cuando tenga que ser.
Cuando tenga que ser, sí. Somos grandes y cada uno hace lo que tiene ganas, si ellos tienen ganas de grabar un disco juntos ahora lo harán: yo en este momento estoy completamente absorbido por este disco y me parece que tiene que ser así, de hecho hace tanto que no saco un disco con la banda que me parece que se merece esa dedicación absoluta mía. Pasa por ahí.

Además, La autopista... iba a salir hace como un año.
Sí, pero hubo muchas cosas en el medio. Tampoco somos un grupo del cual todos vivamos y entonces hay que hacerlo rápido porque la compañía lo pide y sino “no hay difusión y no hay plata”. En realidad, lo que queríamos era que quede el mejor disco posible y es un disco del cual estoy orgullosísimo, me parece que es uno de los mejores discos que hice y eso es así -en parte- debido al tiempo que le dedicamos. Quizá fue un exceso... pero bueno, fue el tiempo que le pudimos dedicar y listo.


SU MÚSICA, LAS COMPAÑÍAS, LAS MOVIDAS INDEPENDIENTES

Lo que dijiste de la compañía me hizo recordar algo que pienso cada vez que escucho algunas canciones de ustedes que son potenciales hits: si sonaran en la radio pegarían. ¿Nunca vino nadie a ofrecerles algo?
Nosotros también lo pensamos, montones de veces, pero la verdad es que nunca vino nadie a decirnos nada. Con Menos que Cero hubo un aproximamiento pero se diluyó, nunca llegó a ser algo tan fuerte.

Estaba seguro de que me ibas a decir que sí. ¿Para los festivales tampoco les llegó nada?
No, tampoco. Hay gente que va a golpear la puerta y dice “necesito tocar acá”, yo la verdad que nunca fui. Después de un montón de años de carrera hay situaciones que son medio denigrantes y prefiero evitarlas, como ir a la oficina de un tipo que se dedica a armar grillas de shows y tener que explicarle a esa persona quién soy yo y qué hice antes de este disco. Me deprime. Me deprimiría porque sería como rebajarme porque si te dedicás a eso, tendrías que saber quién soy yo. Y bueno, no te pienso explicar, listo. No es una cuestión de dinero. Realmente me gustaría que la música que hacemos la escuche la mayor cantidad de gente posible, no tengo ningún problema con que un tema sea cortina de un programa, ponele.

No sos de los que se autoboicotean.
Al menos no conscientemente (risas). Hay gente que en su momento dijo que yo me boicoteaba porque separé Menos que Cero, o porque cambiaba mucho de formación. Por ser sincero con un montón de cosas, por ejemplo: no me gusta tocar con alguien con quien no me llevo bien. Hay un montón de grupos que siguen tocando y vos decís “pero si estos tipos se llevan como el orto, ¡¿cómo hacen para seguir tocando juntos?!”. O bandas que realmente laburan y viven de lo que tocan y es un trabajo para ellos, la amistad ya la perdieron hace años y permanecen juntos porque están alimentando a sus familias y a un montón de gente que labura con ellos.
Tampoco puedo opinar con certeza de eso porque nunca estuve en la situación de que dependa mucha gente de lo que yo toco. Quizá si estás en una situación así, decís “la verdad que no puedo dejar de hacerlo”. Pero en la situación en la que estoy, quiero tocar con los que me gusta tocar y eso es lo que disfruto de la banda en este momento.

¿Tendrían que darse muchas cosas para que, llegada una oferta, la acepten?
No sé... la verdad que no sé qué es lo que ofrecen las compañías ahora, habría que ver. Para mí es una música que tendría que escucharla un montón de gente. También es una cagada que no haya algo alternativo grande dando vueltas, que no haya un circuito de medios -de radios y revistas- realmente alternativo. O no sé, que no haya radios en las universidades que pasen una música distinta.

En La Plata quizá se dé un poco.
Sí, La Plata es una ciudad en la que se dan cosas, comparativamente con Buenos Aires, ¡porque en Buenos Aires en ese sentido no pasa nada! Pasan las cosas pero tampoco es que hay una cantidad de público espeluznante para eso. Sigue siendo algo reducido.


DE GIRA

¿Tienen planeada alguna gira de presentación del disco?
Tenemos planeado -aunque no esté todo arreglado- ir bastante al interior. Después de la presentación con Norma en Niceto -el pasado jueves 10 de noviembre- la idea es hacer una presentación importante, solos, en marzo o por ahí: hacer una Trastienda o un Niceto. Y hacerlo coincidir en el tiempo con algunas presentaciones por el interior: Córdoba, Rosario, Mendoza, lugares donde hay un montón de gente que le gusta la banda y cada vez que vamos está buenísimo.

La pasan bien cuando van.
Sí, excelente. La gente de cada lugar tiene distintas maneras de acercarse a la música y a uno, y es enriquecedor. En Córdoba el público es muchísimo más efusivo de lo que es en Buenos Aires... También lo que pasa acá es que al público uno ya lo vio un montón de veces, ya lo conoce, y vas a una ciudad en la que el otro no te conoce y hay un poco más de euforia. La gente está menos pendiente de si la están mirando o no, acá todo el mundo está preocupado por la imagen que da, y en otros lugares no les importa tanto eso.
Tengo en la memoria los shows que hicimos este año en Córdoba que fueron así, muy efusivos, hubo un feedback con la gente muy copado. Uno la pasa bien, la situación de viajar a tocar a otro lado... Son experiencias colectivas de la banda, pertenecen a la historia colectiva de Valle de Muñecas porque ya no somos pibes de 20 años, ya no salgo con los chicos del grupo jueves, viernes y sábado. Cada uno tiene su familia, su pareja o lo que sea y la situación de gira te hace convivir con el otro. Y eso me encanta.

¿Tratan de hacerlo lo más que pueden?
Sí, es bastante difícil porque la verdad que con los pasajes cuesta, son distancias muy largas y los transportes son carísimos.


BONUS TRACK: CANCIONES Y DISCOS

¿Qué canción de Valle de Muñecas le mostrarías a alguien que no conoce al grupo?
En este momento mostraría La soledad no es una herida, me parece que es la canción que define el estilo actual de la banda, es una conjunción de un montón de cosas que me gustan: la letra me gusta mucho, la base me parece contundente -tiene una línea de bajo que como hablábamos antes, es bien post-punk y me agrada- y hay un trabajo de guitarras con varios sonidos que se superponen por momentos. Me parece interesante cómo la terminamos produciendo y me parece linda la composición.

Representa el hoy.
Sí. Y después, si tuviera que elegir otra canción que disfruto mucho de tocar en vivo, Tormentas sería la elegida, por lo que siento en el momento de tocarla: es linda de tocar.

¿Y qué canción te gustaría haber compuesto?
Qué sé yo, es muy difícil...

Te doy un par...
¡¿Un par?! ¿Canciones de todo el mundo, de cualquiera? Vamos a hacer más fácil (se para y empieza a mirar discos). A ver... There is a light that never goes out de los Smiths. Esa ni la tuve que pensar (risas). Ever fallen in love de los Buzzcocks; Try a little tenderness de Otis Redding; No expectations de los Rolling Stones... y Common people de Pulp. Listo (risas).

A vos te di cinco, no te podés quejar. Mañana se te van a ocurrir otras cinco (risas).
¡Ya tengo un montón! ¡No distance left to run de Blur! (Más risas).

¿Y cinco discos?
Cinco discos... No sé, hay que pensar mucho... (Carcajadas).

Es más fácil discos que canciones, ¿o no?
Pero dejaría muchísimos afuera, ¡dejaría tantos afuera! (Mira de vuelta los discos, se ríe, suspira).

No mires, cerrá los ojos y elegí. ¿No te sale ni uno?
¡Me salen un montón pero no sé si están entre los cinco! (risas). El primero de Violent Femmes, que se llama Violent Femmes. El primero de Flying Burrito Brothers. El primero de Jarvis Cocker.

Te gustan los primeros discos veo.
Beggars banquet de los Rolling Stones, Please please me de los Beatles...

Ya llegaste a cinco...
Bueno, yo te digo varios y vos después hacé la selección. Surfer rosa de los Pixies; Psychocandy de Jesus & Mary Chain; el de Neil Young que tiene Heart of gold, creo que es Harvest; Marquee moon de Television; Blank generation de Richard Hell; In the city de The Jam; y Nevermind the bollocks de los Pistols...

¡Listo, ya está! (Risas).
¡Esos van todos juntos! (Risas). Te podría decir un compilado de Motown de los años ’64 al ’67, no puedo elegir un disco de las Supremes. Elegí lo que quieras...

Los voy a poner todos, rompiste el cuestionario pero bueno, ya está (carcajadas finales).

BONUS TRACK II: LA MEDIOCRIDAD Y LA SALVACIÓN

Te voy a citar una frase que dijiste hace unos años: “tocar y hacer música me salva de la mediocridad”.
(Se ríe fuerte).

¿Lo seguís pensando?
Yo creo que dedicar la vida a algo que tenga que ver con cualquier rama del arte en general, es algo que eleva la condición de ser humano de alguna manera. Uno hace las cosas de todos los días, no es que me levanto y no tengo necesidades básicas, pero me parece que es una conexión... Yo soy completamente ateo y no creo en el concepto cristiano de "alma", pero creo que hay algo que es el espíritu, que no sé lo que es pero para mí es físico. Y hay una conexión con eso cuando uno está creando algo que no existía... Cuando uno hace una canción o toca está haciendo algo que hasta unos minutos antes no existía, entonces está conectado con sus sensaciones o sus emociones de una manera... ¡Claramente, no sé cómo explicarlo! Pero me parece que la mediocridad es lo contrario a eso, la mediocridad es tener una vida completamente terrenal, donde no hay sorpresa en lo que vas a hacer y tenés que hacer cosas que otro te manda. A eso me refiero con la mediocridad. A mí la música me permitió conocer un montón de cosas. Un montón de músicas que me llevaron a vivir emociones que no las hubiera vivido de otra manera, o me llevaron a conocer libros, películas o gente a la que no hubiera llegado.


* Este jueves 17 de noviembre es la tercera edición de La Noche de las Disquerías. Muchas estarán abiertas hasta tarde, tendrán ofertas y descuentos, e incluso algunas tendrán música en vivo. Valle de Muñecas se vuelve itinerante por esa noche y va a tocar en formato acústico en un par de ellas. Aquí la data completa:

18.00 hs.: Oid Mortales Discos (Av. Corrientes 1145, local 17)
19.30 hs.: Anthology Discos (Av.Santa Fe 1670 local s7 - Galeria Bond Street, subsuelo)
21.00 hs.: Compakta (Pje. El Lazo 3156 local 7 - J. Salguero y Cabello)

(Las fotos de esta tercera parte vienen repartidas: las dos que son en color las saqué yo; la de Flopa y Manza es de Martín Santoro; la de Fernando Blanco en el aire es de Javier López Uriburu y las dos de la banda en acción son de Anita Filipponi, alias Planeta del Cangrejo. ¡Gracias a ellos por el aporte!).

viernes, 29 de julio de 2011

Para ir


Los compañeros Lestani Florencia y Minimal Ariel se presentarán en el Ultra Bar de la ciudad de Buenos Aires (San Martín 678; si no son kircheristas pueden ir igual, por supuesto) todos los jueves de agosto, es decir, 4, 11, 18 y 25, a las 21 horas.
Las entradas se consiguen anticipadas a $30 en Ultra y Anthology (Santa Fe 1670 - Galería Bond Street, local 7). En puerta salen $40.

Flopa y Minimal presentarán (imagino) el repertorio de sus discos solistas y del trabajo conjunto Flopa Manza Minimal, además de las cuatro nuevas canciones correspondientes a Reducción de daños, el EP que regalan en sus webs como adelanto de un futuro álbum (si no lo bajaste, fijate acá).

LMEDA estará allí.