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martes, 22 de noviembre de 2011

Para escuchar en el día de la música

Aprovechando que hoy es el día de la música, les traigo cuatro novedades del rock argentino: tres discos para llevarse de arriba sin culpa -pues nos los ofrecen sus propios autores para libre descarga- y otro que sorprende por su cercanía con un reciente lanzamiento del mismo autor (claro que los cuatro álbumes se pueden comprar si así lo desean. Yo, que soy un hombre ejemplar, lo haré).

La primera de las novedades -aunque en verdad no sea la más urgente de las noticias- es el disco (¿conceptual?) Los Ellos, un proyecto multigrupal que la gente de Concepto Cero viene preparando hace mucho tiempo y tiene como base la legendaria historieta El eternauta.
Como todo disco con variedad de artistas, hay temas que nos gustan más que otros (se destacan los composiciones de La Patrulla Espacial, Mostruo, La Perla Irregular y Excursiones Polares) pero se valora el original y ambicioso proyecto, que incluye mayoría de bandas de la ciudad de La Plata y una artística que se ve interesante desde las fotos y por la cual (además de las canciones, claro) vamos a comprar el disco. Si quieren probar, pueden descargar y/o comprar el disco completo desde aquí. (Y una nota más completa por acá).

La segunda y la tercera novedad van por el mismo carril: autores que nos ofrecen sus últimas producciones pasado un breve lapso de tiempo desde la edición de las mismas. Hablo de Nikita Nipone y Andrés Ruiz y sus excelentes álbumes El extranjero (salido a las calles a principios de este año) y Ruiseñor (fines de 2010).
Los Nikita exhiben su habitual desenfado pero más concentrados: sin tanta mixtura de sonidos y, probablemente, más rockeros que de costumbre. El disco de Andrés -reseñado aquí- es un compendio de canciones preciosas, media hora de bonitas armonías y melodías agridulces que se adhieren a la memoria. ¿Qué tienen en común estos sujetos? Ambos, grupo y solista, se enfocan en la búsqueda de la canción redonda luego de viajes por mundos más intrincados.
Pueden escuchar y descargar el disco de Nikita Nipone aquí; y el disco de Andrés por acá. Por si fuera poco, tanto NN como AR han subido el resto de su discografía a Bandcamp.

La última de las novedades es la más fresquita, tanto que todavía no la tengo en mis manos. Pero el compañero Litto Nebbia, de él hablamos, nos ha avisado que además de La canción del mundo -ese gran disco triple de salida reciente-, este año trae más buenas nuevas (y llegan casi de sorpresa). Es así que ya está disponible en Melopea 11 (vidas), disco que presenta su dúo compositivo con el poeta sureño Alfredo Lichter, unión que ya diera sus frutos en Canciones desde Península Valdés allá por el año 2002.
Para su disco oculto de este año, Litto invita a algunos de esos amigos: Rodolfo García, Gonzalo Aloras y Daniel Homer -entre otros músicos- colaboran en este nuevo proyecto de un tipo imparable que no jodía cuando nos aseveraba que no permite que le impidan seguir.


Por todo esto brindamos... y por que viva la música en todas sus formas y ámbitos. Busquen, compren, escuchen, disfruten.

jueves, 10 de enero de 2008

LMEDA Records presenta: 15 Temas Cosecha 07

Revisando los discos nacionales que escuché durante todo 2007, decidí elegir 15 temas destacados y armar otro compilado de LMEDA Records, con lo mejor del pasado año. Para todos los gustos, dejo los 15 tracks. Seguramente, debe haber importantes omisiones de mi parte, ya que siempre se olvida algo; además no tuve la chance de escuchar todos los lanzamientos que hubo. Si tienen alguna sugerencia, avisen (igual no la voy a agregar al compilado, es sólo para que mis oídos se deleiten con ella).

Giratoria – Ojas: Desde Haedo, mucha melodía pop para una canción brillante y brillosa, incluida en su promisorio debut, Naranja. A prestarles atención que me parece que se viene una banda interesante… y a olvidarse de los que sobran, que de a poco se van separando. (Al final, hay un separador –así está en el disco- no se asusten).

Esa melodía – Sancamaleon: Probablemente, mi banda under favorita y por la que me juego todas las fichas. En Polenta dejaron el rock latino a un lado y se acercaron al pop. Este tema certifica eso claramente. Por cierto, me encantan las canciones que hablan de canciones. Por eso está aquí.

Vórtice – Attaque 77: Violento tema de Attaque que, sin embargo, brilla en el estribillo. Digno de sus momentos más punks, la historia que relata la letra está relacionada a la violencia y la discriminación. Sin embargo, el estribillo alivia todo, aunque cuando vuelve a los versos…

Junín – Rosal: Costó elegir una de las diez entregas de delicadez que nos dieron con Su majestad. Preferí esta por su ambiente, y por una frase en especial de la letra: “si me caigo hay un colchón, Junín”. Genial forma de definir a un lugar querido.

La brisa – Las Pelotas: Desde su disco más pop -y más alegre también- Las Pelotas entrega esta canción irresistible. Uno de los grandes estribillos del año, con texturas de teclados a lo Cure y un uso ideal de los silencios en una canción pop.

Ramas desnudas – Indio Solari: Como todo disco del Indio, Porco Rex me fue difícil a las primeras escuchas. Sin embargo, este tema me gustó desde el principio, quizás por un par de frases –de esas que mete tan bien el muchacho- y por cómo las canta. Me parecen brillantes, aún siendo simples, los arreglos de esta canción. Lo mismo para el puente instrumental promediando el tema.

Tormentas – Valle de Muñecas: Con la irresistible voz de Manza ya sería suficiente, pero no. Valle de Muñecas, banda cercana al brit pop de los ’90, se despachó este año con un disco, Folk, en el que se muestran más cercanos a música de origen yanqui: juegan con el country, el blues y obvio, el folk. Tormentas es la mejor muestra de ese juego.

Barek – Cielo Razzo: Sin dudas, Grietas es su mejor disco -cosa que comentamos aquí- y una prueba superada de madurez. Letra reflexiva (“Como en un letargo, puedo ver que enseñan sin saber”; “Lo que afecta te expande y abre la conciencia”; “Algún día el saber será un lugar mejor y el espejo de la gente ya no será el dolor”) + música bien desarrollada + estribillo ganador: temazo.

El fantasma del 5º piso – Skay Beilinson: El gran Skay y una cuasi suite que relata una vieja experiencia lisérgica del guitarrista. Empieza tenebrosa y descriptiva, y se va desenvolviendo de a poco, junto con la desesperación del paranoico protagonista. Termina siendo un rock marca Skay, con solos luminosos a cargo de… Oscar Reyna, violero de la banda.

La orquídea blanca – Massacre: La elección de este tema obedece puramente a cuestiones musicales. La letra está inspirada en el film El ladrón de orquídeas de Spike Jonze, película que no vi, por lo que voy sólo a lo otro: clima tenso, sonido espeso, palabras dichas lúgubremente y un solo épico que cierra una gran pieza de rock, parte de ese discazo llamado El mamut.

Tu voz se va – Francisco Bochatón: Otro que llenó el año de lindas canciones. Este tema fue el corte de difusión de su disco Tic tac y es un pequeño ejemplar de canción bochatoneana, dotada de una simpleza encantadora.

Esa forma de viajar – Los Tipitos y David Lebón: Con sólo escuchar a Lebón decir “chu mirada” en vez de “tu”, esta canción de piano con armonías clásicas del llamado rock nacional se ganó un lugar aquí. Además, parece hecha especialmente para ser cantada por el ex Seru.

Ni discos de Bob – Pez: Salido a fines de año, Los orfebres es un disco impecable. Este tema es, más que probablemente, su momento menos progresivo y más melódico. Y como todo el álbum, muestra a una banda sólida, confiada y definitivamente virtuosa haciendo un rock intenso y sentido que merece el aplauso general. No se pierdan este disco, más allá del tema en cuestión.

El ocaso de mis ídolos – Cuentos Borgeanos: En el año de su consolidación, tenía que poner un tema de Cuentos Borgeanos. Elegí este porque me gusta su energía, su letra y su melodía. Las letras en este disco quizá sean menos poéticas que en el anterior, para volverse más certeras. Abril canta “van cambiando los cielos, ¿es que no ves? somos el nuevo suelo” y tiene razón. Sino, te termina convenciendo igual, por lo terminante que suena.

Buenos días, Palomar - Los Piojos: Otro tema que habla de un lugar, de un barrio. La letra recorre la infancia de Andrés Ciro y llega hasta el presente, en un camino acompañado por música casi ambiental, con un clima muy logrado. A medida que el tema avanza, va subiendo su intensidad y se van agregando elementos que lo vuelven una canción que conjuga definitivamente el eclecticismo de la banda.


(Antes de que pregunten: el compilado es nacional, pero la foto es una expresión de deseos para que "el" regreso del año pasado se extienda en gira y nos pase cerca. Ojalá).

lunes, 1 de octubre de 2007

V.A. - 15 Canciones Para la Primavera

Sin lugar a duda alguna, hay canciones primaverales. Cuando arrancó la primavera, lo primero que pensé fue “buenísimo, voy a chorear un poco con un post de eso”. Pero me dormí en los laureles y Recontra me gano de mano, aunque en realidad, él hizo una selección de canciones que hablan de sol, que no es exactamente lo mismo. Por lo tanto, me apresto a presentarles 15 bonitas construcciones musicales ideales para escuchar un sábado a la noche con amigos y una cerveza en la mano (o lo que gusten tomar y/o fumar). También son ideales para amenizar un viaje largo, así que bien las pueden cargar en sus respectivos reproductores de mp3. Abajo, entonces, descripciones y porqués de cada elección:

And your bird can sing (The Beatles): Guitarras magistrales abren este tema, que es pura buena onda para arrancar un compilado así. Bueno, por eso es el primero. Con sólo decir que está en el mejor disco de los Fab Four, alcanza. Para que canten todos los pájaros.

Precious angel (Bob Dylan): Si el sonido de guitarra de la introducción te suena conocido, es porque el grandioso Mark Knopfler es quien ejecuta la guitarra en el disco en que se encuentra esta canción (el menospreciado Slow train coming, de la época de conversión religiosa del Bob). En el estribillo, Dylan canta “Shine your light, shine your light on me”, frase que Luca Prodan tomó para Brilla tu luz para mí, canción en la que además nombra al genio. Por supuesto, este tema es de una redondez absoluta, por eso está aquí.

Las flores (Café Tacuba): La primera en castellano. Podría decirse que sólo con el nombre este tema ya estaba adentro. Sin embargo, como no-escuchador de los Tacuba que soy, hasta hace poco ignoraba su existencia. La descubrí porque… ¡es la apertura del programa de Mariana Fabbiani!

Trabajando en el ferrocarril (Pappo’s Blues): Esa bestialidad del rock argentino llamada Vol. 3 traía entre estruendos y guitarras filosas este minuto y pico de alegría mezclada con ironía. Es casi una burla, pero con una dosis de buena onda country que es tan entradora como un defensor rústico (¡!).

Dosed (Red Hot Chili Peppers): Hermoso tema de los Peppers de un disco poco valorado como By the way (que para mí es un discazo con bonitas canciones como esta). Los coros de Flea y Frusciante le dan aún más onda a un estribillo pop explosivo. Como pequeño detalle, Desecration smile -del aburrido, flaco y olvidable Stadium arcadium- tiene una melodía casi igual a la de los versos de esta belleza de 5 minutos.

See Emily play (Pink Floyd): No podía faltar en un post primaveral alguna canción de Floyd con Barrett, una época explosiva, hippie y psicodélica si las hay. Una perlita que sigue brillando cuarenta años más tarde, de la que me estaba olvidando pero me hicieron acordar los chicos de Scaletric! con su excelente post sobre esta época dorada de una de las mejores bandas de la historia del rock.

Te conozco de algún láu (El Regreso del Coelacanto): Desde Rosario, una belleza con tintes folklóricos y un poquito de melancolía. Está tan buena la canción -y su título fontanarrosesco- que dan ganas de encontrar algún disquito en la red de los muchachos, pero los rosarigasinos no se copan y no pude conseguir ninguno. Recomendable su versión de Crua-chan de Sumo, también.

1959 (Patti Smith): Y… la madrina no podía faltar. Desde Gone again nos regaló este soft rock que tiene tanta onda como ella (o más). No hace falta decir mucho más, creo.

La puerta de al lado (Los Rodríguez): Un Calamaro brillante (en esta época estaba inspiradísimo) nos deja una letra imponente y una de sus tantas melodías entradoras. Cantada a dúo con Ariel Roth, tiene una frase que me encanta, y me suena híper primaveral: “Soy la funda vacía de una guitarra que un día aprenderé a tocar”. ¡Está bien!

El camino (Attaque 77): La más tranquila de todas las que puse, quizá no tiene el tempo que requiere una canción para ser calificada como primaveral, pero sí la escuchan me van a dar la razón por haberla incluido. Una gema de Radio insomnio, probablemente su mejor disco. Cuerdas, acústicas, y una letra perfecta para viajar “viendo televisión virtual por la ventana”, como canta Ciro.

High (The Cure): Esto es más que nada un acto de justicia con esta canción, que no fue hit sólo por estar en el mismo disco que Friday I’m in love. Igual, la versión que aquí dejo es la del acústico que sacaron en 2001, un poco menos primaveral que la original. Genial el arpegio de la intro.

Dandelion (The Rolling Stones): Otra desde los años de la psicodelia. Esta pieza es un pequeño regalo para la hija de Richards, y un gran regalo para todos los demás. Gran melodía y orquestación... y sin embargo se perdió entre otros tantos temazos que hicieron en esa época (y se quedó sin ser hit por ello).

Cut your hair (Pavement): Uno de los himnos indies de los ’90 no podía faltar en este compilado. Si la canción fuese sólo sus coritos introductorios, ya estaría aquí.

Needles and pins (Ramones): Este tema es una de esas canciones clásicas que se hacen irresistibles de cantar. La versión de Ramones, además, significa un gran momento vocal de Joey; y el puente antes del cambio de tonalidad es simplemente glorioso. Para cantar en un boliche con amigos y una cerveza en la mano (es lo que hice yo el viernes, y por eso me acordé de incluirlo).

Lo que el viento nunca se llevó (Fito Páez): La primavera toda está en esta canción, que sirve para despertarse con buena cara por las mañanas, con su “arriba todos, es un día de sol”. Por eso la elegí para cerrar el compilado. Significo una tarea complicada ya de por sí elegir un tema del propio Fito, gran autor de canciones primaverales (A rodar mi vida, Mariposa technicolor, Bello Abril y unas cuantas más).



Ah, acá están todas juntas.