Pocas veces el nombre de una banda me gusta. Casi todos son feos, a decir verdad. Y, aunque después la banda me guste y el nombre poco interese -porque, en el fondo, poco interesa si lo que después envuelve es la música-, a veces sirve para tener una pauta previa, puede ser una buena carta de presentación. Por ejemplo, AC/DC no podría llamarse de otra forma, es el nombre perfecto para lo que hacen. O Iron Maiden, encaja justo con lo que la banda es.No sé si será casualidad o causalidad, pero ambas bandas son de rock pesado. Y La Cruda, la otra banda a la que el nombre le queda perfecto -y de la que voy a hablar hoy- también lo es, en cierto modo. Son crudos -en la acepción musical de la palabra, por supuesto-, directos. Certeros como una trompada de Pappo a hijo de fotógrafo, para que entiendan mejor. Las guitarras están ahí, al mando de todo, marcando el tiempo a veces y disparando riffs otras. Y el sonido de la banda no está pensado para ser lindo, sino para pasarte por arriba. Así de simple...
El disco a analizar en cuestión de estos muchachos santafesinos, es Mente en cuero, salido el año pasado. Como ya dije, es un compendio de guitarras rifferas, que casi no baja la intensidad a lo largo de catorce tracks. El arranque es arriba, pero no tanto, con Tiempo en reversa y Cruce hormonal. Pasa La conexión delirada, una canción violenta y oscura, y viene el primer tema tranquilo, lento: Humanidad. Pero con el track que da nombre al disco vuelven a la distorsión, con momentos rítmicos más que interesantes, que se repiten durante todo el disco. Y Corazón umbilical tiene rock al principio, pero se vuelve una canción pop con buena melodía, y un estribillo acústico ganador.
Así se desarrolla todo el disco: rock al palo, pero bien hecho. Explicándolo un poco más, se puede decir que La Cruda se instala en un estilo y lo desarrolla, pero... tiene algo fundamental en una banda que quiere pegar el salto. Matices. Y no cualquiera consigue eso, esos matices que hacen de la escucha del disco un momento interesante y no un bodrio que aturde. Además, esos matices terminan generando algo fundamental: que no suenen todos los temas igual, como pasa con otras bandas del género (para encasillarlos, podría decir que son hard-rock, pero prueben ustedes y después me dicen). Recomiendo, si no se animan a bajar el disco, probar con los temas Comarca en paz -corte de difusión- y El octavo intento, tema de cierre. Apuesto que van a regresar por este link.
Sin ninguna definición por agregar, mejor los invito a probar a La Cruda. Y recuerden, que a veces los nombres dicen mucho...
* Qué título pelotudo, sepan disculpar.
También disculpen que la imagen se vea mal, pero ya lo tendré original para subir la portada con buena resolución.