lunes, 9 de abril de 2012

Las increíbles andanzas del Capitán Bayaspirina en el Quilmes Rock


No tenía pensado pisar el estadio de River Plate la semana pasada. Sabía que se iba a llevar a cabo el festival Quilmes Rock pero los precios eran asquerosamente discriminatorios para con mi bolsillo y el de cualquier argentino de a pie. Dos de las tres fechas del festival las cerraba la misma banda, los apreciables Foo Fighters de David Grohl; pero el precio del campo me parecía una cargada: casi 600 pesos, una barbaridad para mi billetera, más después de haber pagado 200 y monedas por el inasible e indescriptible show de Roger Waters y su muro.
En fin, todo estaba dado para que mi ausencia se hiciera presente (?), pero el destino y mis ganas de estar allí pudieron más: el miércoles 4, día de la segunda función del grupo estadounidense (junto a Arctic Monkeys y otros valores) me lancé a la aventura junto a tres compañeros más. La negociación fue ardua pero logramos ingresar luego de una hora -en la cual se desató un cuasi tornado en la ciudad de Buenos Aires-, mediante entradas de favor de los querídisimos barrabravas riverplatenses.
¿A quién prefiere pagarle usted: a un empresario que quiere llenarse los bolsillos de nuestros sueldos, que nos toma el pelo cobrando más de 500 mangos por una entrada a un show de rock al que se le pone poco dinero encima; o a un barrabrava ruin que merodea el estadio buscando pichones a los que cobrarle unos pesitos por hacerlos pasar, millonario amigable que por 440 pesos hace ingresar a cuatro personas? Por supuesto, yo y mis tres acompañantes valoramos y agradecemos el accionar del afable muchacho que nos permitió el ingreso a $110 per capita. Qué me van a hablar de moral.
No jodan.

Decía, en Buenos Aires se desató una tormenta memorable (en el sentido más negativo del término) y cuando entramos, acompañados de unos quince pibes más que estaban en la misma que nosotros, los Arctic Monkeys se iban del escenario y el mundo caía sobre nosotros. Eso no era una sucesión de gotas, eran volquetes cargados de aguas cayendo encima de cada una de las cabezas que arriesgaba su vida a la caída de un rayo en la cancha gallina. Pero ya estábamos ahí: el show debía seguir.

Salieron los Foo Fighters. Se les ocurrió venir en el que, para mí, es el momento más intrascendente de su carrera, después de dos discos que no me significaron casi nada -Echoes, patience y blablá y Wasting light- al lado de, por ejemplo, sus tres primeros álbumes. Las ganas de verlos en vivo se amparaban en su fama sobre las tablas y en la fuerza de sus canciones (inclusive las de esos discos que me aburren). Repito, salieron los Foo Fighters. Y hacía un frío de cagarse, llovía a baldazos, el sonido era una basura, las luces de un estadio para 65 mil personas en el que había como muuucho 45 mil estaban todas encendidas y el escenario estaba bajo incluso para un tipo de un metro ochenta y algo. “Qué suerte que entramos pagando 100 mangos, si no me mataba”, pensé. La cosa parecía difícil de remontar, pero ese quinteto con un músico invitado que en realidad son dos tipos (en un rato lo explico peor) supo hacer de la desgracia un momento para aprovechar.

¿Cómo zafaron nuestros amigos músicos sobre el escenario? Fácil. Cuentan con la ventaja de que su cantante, guitarrista y frontman es uno de los mejores actores del rock mundial. Así, “actor”. Porque Dave Grohl, además de ser un gritón incurable, es un tipo lleno de gracia (de la humorística y de la otra) y logra manejar por casi tres horas a un público empapado pero sediento. Nos explica que tuvieron que dejar las luces del estadio encendidas porque el vendaval arrasó con varias de las que estaban dispuestas en el escenario que, nos dice, se inundó y se rompió. Igual, asegura que van a tocar canciones que no tocan hace mucho y que la lluvia va a hacer que esta noche desastrosa sea genial. Y le creemos.

Porque lo logra: mucho humor, versiones extendidas de los temas, un cover muy oportuno (In the flesh de Pink Floyd), una lista repleta de hits, Grohl tocando la batería en Cold day in the sun a pedido del pueblo y muchas canciones (¡por suerte!) de sus tres primeros álbumes, permiten que Foo Fighters despierte de a poco a un público algo anestesiado por la lógica del desastre: rock con luces prendidas no es rock, rock sin sonido potente no es rock. A la primera situación nos acostumbramos; la segunda apenas mejora pero no queda otra que bancársela.
FF basa su presencia escénica en esa bestia llamada Taylor Hawkins, el baterista estrella que marca el sonido de la banda; y en el monstruo simpático que es Dave. Los otros tres podrían no estar -en especial Pat Smear, pobrecito, parecía perdido- y al tecladista invitado casi que lo aplaudimos de lástima. Pero el show avanza y entre los clásicos adorables (Learn to fly, Enough space, Monkey wrench, Big me) se cuelan temas que no venían tocando, como Generator y For all the cows, rarezas que se agradecen. Best of you fue el momento del show: la gente haciendo coros y cantando con fuerza, Grohl gritando como nunca (y miren que grita) y el sonido arreglado momentáneamente. Magia.
La maldición de la lluvia no pudo jodernos del todo, tuvo razón DG. Eso sí: él se fue seco al hotel y a mí la ropa se me secó recién el viernes. Y el resfrío todavía me acecha pero puedo resistirlo.

Por si fuera poco y para completar la faena, en la semana cayó de regalo un mega descuento de la página Let’s Bonus, esos sitios para clase media-alta con tarjeta de crédito que te ofrecen bonificaciones por alguna compra en particular. Debido al irritante precio de las entradas, ninguna de las tres fechas del alicaído y bochornoso festival agotó sus localidades. Los empresarios insisten en chorear con los precios pero la novedad es casi nula, la organización es mediocre y el público detestable.
Pero ver por $25 a Las Pelotas, Fito Páez y Charly García era un buen plan de sábado. De última, si nos aburría nos íbamos al rato. Por 25 monedas (?) casi que no se puede hacer nada en esta puta ciudad (¡!).
Vamos.

Fuimos, vimos un rato a Las Pelotas y nos cansó un poco el Daffunchio viejo protestón. La banda suena prolija como siempre y la ausencia de -como dice Barreda- el elemento disyuntor Sokol sigue siendo un problema sin solución, aunque ya hayan pasado años de su partida del grupo: les quita onda y movilidad en el escenario. No dejan de estar bien, pero algo falta.
Después salió Fito. Ladren lo que ladren los demás, Fito la tiene atada: su setlist es un entramado de hits imbatibles, piezas infaltables del cancionero popular de los últimos 25 años de la música de nuestro país. Y la gente acusa recibo, se recopa y canta cada una de las canciones, desde el niño más niño hasta el lumpen más lumpen. Algunos, como las chicas fumadas de 45 que tenía adelante -parecen salidas de la tira Graduados-, se exceden un poco en alegría.
Al rosarino le alcanza con una hora y pico para dejar a todos contentos. La banda suena impecable y sólo con mover su mano Fito hace gritar a todos. La única novedad que presenta su set es un lindo tema dedicado a Spinetta, del que se proyecta la letra.


Pero vamos a Charly. Nuestra ecuación a despejar era García y su estado actual, la paradoja de toda una carrera bardera en el hoy, una señora sedada que no solo ya no rompe guitarras, sino que hasta intenta seguir las letras y dirige a una mini orquesta.
Y Charly lo logró una vez más y Charly nos pone contentos y Charly va a vivir más que cualquiera de nosotros y Charly resucitó.
Charly está de vuelta, de a poco pero de vuelta, señores.

Entró en limousine rememorando sus pateticidades aristócratas de antaño, pero durante toda su presentación vi signos de un tipo que vuelve a ser, movimientos más naturales, alguien que vuelve a tocar y se escucha a sí mismo. Está claro que no es el García de, supongamos, 1984. Pero tampoco lo era en 2008, cuando ocurrió la catástrofe.
La banda, exceptuando los primeros temas -donde la viola del Negro García López casi no existió- suena ajustada y él se encarga de la dirección: mueve las manos para aquí y para allá, hace gestos, señala lo que se viene. Ese no es el tipo que estaba en pleno tratamiento y nos daba compasión, es el que siempre conocimos.

Cuando canta Yendo de la cama al living, canta. Puede ser un milagro pero su voz, rasposa desde hace años, está algo más limpia y le da el swing necesario al tema (incluso en el interludio scatteado). Los invitados aportaron a la causa: Aznar acompañó bien en Perro andaluz, una belleza circa Serú que sonó impecable; Juanse en versión clean hizo lo propio en La sal no sala (y le gritaron "Pomelo, Pomelo" otra vez). Pero lo mejor de la noche y del festival fue el dueto con Fito Páez, que volvió a las tablas para una conmovedora versión de Desarma y sangra: el alumno Páez al piano, el trío de cuerdas dando el clima exacto para el interludio y, otra vez... ¡Charly cantando! El milagro parecía imposible pero, con lo que le queda de voz, García se bancó aceptablemente el show y esta canción fue un momento inolvidable que erizó la piel.

“Ya no quiero vivir así repitiendo las agonías del pasado”, dice la maravillosa Canción de dos por tres, que también sonó en la noche del sábado. Y las cosas ya no son como las solíamos ver, ese tipo de movimientos lentos y figura esbelta -Charly está algo más flaco- quiere recuperar lo que perdió durante años: el amor propio, su música, su ser, su pasión, su voz. Todo parece ir en una misma dirección y de a poco, el paisaje va aclarando. Como del miércoles al domingo, pasamos del vendaval a un calor ideal y creo que zafamos de la gripe.
Que así sea, Charly.


[Textos: Tucho
Fotos de Charly y Fito: Javier López Uriburu
Foto de Dave Grohl y Walas: Facebook Oficial de Massacre]

14 comentarios:

JLO dijo...

mi hermano me dijo de ese d+ia de los Foo que fue su mejor show en la vida por ellos y todas las vicisitudes... bue, tiene 23 años nomás... veremos que sigue pensando con el tiempo y los futuros shows...

Fito... es Fito. Ya estoy harto de los pendejos que lo critican, porque son los pendejos, y no se dan cuenta que te caiga bien o mal o grite o sea un viejo burgués protestón choto el tipo es un prócer... y punto...

sobre Charly no digo nada porque todavía no lo veo bien y quizás ya no sea nunca más el 50% de lo que fue... pero lo que decís me hace dudar de mi afirmación... ojalá...

es decir que con 135$ te viste como 10 horas de shows grossos...

sos un capo y estás muy al pedo también ja... salu2

Hugo dijo...

Coincido en que Foo Fighters no me mueve desde los 3 primeros discos, no sé si por mi edad o por qué.

600 pesos por un campo es una locura, realmente una locura; si me imagino la situación de la fecha en que fuiste vos no llego a entender como no saquearon el escenario. Bueno, eso sólo le pasó a Lemmy en Hangar, le debe haber avisado a Grohl. (?)

Caia dijo...

Excelente y completo reporte del Quilmes. Vi por Vorterix muy cómodamente sentada en el sillón de mi PC la primera noche. Ni se me ocurrió encender la PC para hacerlo la segunda (además me cortaron la luz :P), y pensé en que menos mal no había ido lo cual no fue por elección sino que los me espantaron. No tenía lo de la forma alternativa de ingreso, bien por vos, a dejar la moral para otras cosas... btw.. existe?.
Tal cual, Grohl es un gran actor, Taylor es tremendo, y ambos copan el show. El martes estuvo bueno.
Sentía curiosidad por cómo le había ido a Charlie, gracias por la reseña, veré si subieron a Vorterix algunas partes. Se me tapó el mate, así que es hora de retirarme no sin antes agradecer la reseña, che, estuvo buena, completa y simpatica :).
Salut!

Santiago Segura dijo...

JLO, lo mío no fue para tanto como lo de tu hermano, pero fue un lindo momento (y no soy mucho más viejo que él).
Juro que tan al pedo no estoy, pero en el último mes y medio vi como 10 shows! Y lo de las entradas me salió muy bien... en mi vida me había colado.

Hugo: a Lemmy le pasó porque dejó de tocar (se ahogó por culpa de unos giles que prendieron bengalas). Si yo hubiera pagado ese dinero, me habría indignado. Pero nunca lo hubiera pagado...

Caia, hubo algunos cambios en los shows pero por lo que leí, no fueron tan sustanciales (aunque la lista del día en que fui me gusta más). Fijate que de Charly hay varias cosas circulando por ahí, lo que no fijé es si están los audios completos de ambos shows.


Salud y gracias!

Juanelemental dijo...

Fui a la fecha de la lluvia de FF, me parecio una mounstrosidad de rock y de manejo de publico. Habia abandonado a los Foo Fighters en el tercer disco (parece que es donde los abandonamos todos) y los retome en Wasting light que me parecio un muy buen disco. El show fue memorable y junto con Rage Against The Machine fue de los mejores de los ultimos tiempos, se ve que me gustan con lluvia. El sonido no fue de los peores que escuche pero despues de escuchar Waters volver al sonido real de river fue un golpe duro.

Facundo Miño dijo...

Alejado como estoy del mundillo rocker de violas filosas, cuando vengo por acá me doy un chapuzón fresco que me devuelve cierta simpatía por la distorsión.
Hace años que no veo Las Pelotas y no había encontrado el concepto para explicar el vacío que dejó Sokol. Elemento Disyuntor": me pongo de pie para saludar semejante hallazgo. Fito me tiene las bolas llenas desde hace muchos años. No creo que sea prócer como dicen acá arriba pero tiene muchísimos méritos como para bancarse un show multitudinario sin aburrir.
No iría ni en pedo a ver FF y no se me ocurre jamás pagar una cifra semejante por un campo. Me cuesta aceptar entradas con tres cifras, directamente. Lo que yo voy a ver cuesta 2 cifras o no voy.
Finalmente: es obvio que no podrías publicar algo así en una revista pero sería tan pero tan bueno que eso sucediera. Es un disfrute para el ojo y el cerebro.

Santiago Segura dijo...

Juan, después del show me dije "voy a darle revancha al último disco" pero aún no los escuché, gracias por recordármelo. One by one e In your honor son buenos discos, pero sigo prefiriendo los tres primeros.
El sonido fue un desastre al comienzo y después, muy medio pelo (¡y eso va más allá de Waters!). De todas maneras, con el remo que le pusieron lograron hacer un show divertido y con momentos emocionantes, se la re bancaron.

Facu, agradecele al odontólogo Barreda (si te animás). Podría decirse que FP es de la segunda línea de próceres del rock argentino, aunque ese tipo de palabras nunca suenan del todo bien aplicadas en estos ámbitos.
Yo tengo una política aguerrida con algunos precios de las entradas, pero sé que cuando viene un grupo de afuera las mismas van a salir 3 cifras seguro. Muchas visitas me las perdí por el precio (elegí no ir porque me parecía una locura) y en otras, como quería verlas sí o sí, pagué una entrada no tan abusiva como los campos vips y demás.
Las entradas de este Quilmes eran un chiste, mi arriesgada solución para el día de FF fue entrar por izquierda, sino no iba ni a palos.
Gracias por el elogio, no demos todo por perdido... aunque tendría que acotarme un poco.


Salud!

Ale Do Carmo dijo...

Uno de los indignados que pago $500 aqui! Yo en realidad pague eso xq se suponia que iba a ver minimo 5 bandas que me gustan (FF/Arctic/TV on the Radio/Joan Jett/Massacre pero obviamente a la hora que tocaron solo pude ver a los Foo y los Arctic son la mentira del rock(lo digo por aca asi no me vienen a buscar sus fans) Pero bueno fue un afano y asi les fue. Saludos!

benji dijo...

Hacía bocha que no entraba a este blog, y de repente una loca necesidad de nuevos sonidos en mi mp3 me trajo de nuevo hasta aquí. Me había olvidado de lo bueno que eras describiendo...
Yo soy de las que espantadas por el precio de las entradas ni siquiera se asomó a intentar unas por izquierda... la verdad después de leerte me arrepiento un toque. Voy a tratar de conseguir algún video como premio consuelo...
Y comparto con Facundo lo de Sokol. Impecable.
Gracias!

Santiago Segura dijo...

Perdonen la demora amigos!

Ale, al ser un día de semana, labora,. fue un bajón porque te jodió eso. El show de AM fue muy malo? Las críticas que leí eran todas positivas...

Gracias Benji, por qué un nombre masculino para una mujer?
Videos hay un montón, de hecho ayer Canal 13 dio algunas cosas, buscalas.

Salud!

cacho dijo...

no tendrán el sonido de Waters pero por lo menos no hacen playback. hay algo menos "rock" que hacer playback?






(nguit ssuradyi)

Santiago Segura dijo...

Todavía estoy tratando de descifrar algunas cosas del show de Waters, por momentos es virtual, directamente...

Cabe aclarar que FF tocó con el sonido de un festival, no con "su" sonido. No era un crítica a la banda, sino a la organización.

pai dijo...

Más allá de la tropical aventura de los foo fighters, me quedo con lo de Charly. Lo pude ver en Cosquín Rock y sentí muchas cosas de las que contaste vos. Tengo 24 y mis recuerdos con Garcia (a quien veo desde los 15, como mucho) están atados a su locura cada vez más desenfrenada. Verlo y escucharlo CANTAR fue increíble para mí y para muchos de los que estábamos ahí. Parece que tiene ganas de volver a ser. Que así sea. Saludos!

Santiago Segura dijo...

Sí, es realmente increíble. Aunque no tenga la voz de Frank Sinatra, verlo así de enfocado y preocupado por cantar es emocionante. Y se lo ve más natural en los gestos también. Ojalá siga esta evolución.

Tengo en agenda la lectura del txt de los Coming Soon, te lo debo!!!

Abrazo.