jueves, 1 de diciembre de 2011

Harrison

Harrison. Ese señor que siempre tenía cara de serio, el que parecía inmutable pero en realidad llevaba la procesión por dentro (eso dicen). Harrison. Algo así como el mudo donde hablaba hasta el baterista, que siempre está lejos y atrás de todo. Harrison. Nos hacen acordar de él porque se murió y no porque casi todos los días por una u otra razón hablamos de los Beatles (pero se supone que ahora hablamos sólo de Harrison). Entonces: Harrison. “El compositor oculto”, una mentira que a esta altura de la vida no tiene sentido sostener, cuando tenía al lado a John y Paul. Harrison. Veintipico de temas con su grupo y discos solistas hermosos como All things must pass y Living in the material world. Harrison. Las cenizas esparcidas en la India. Harrison. El beatle denunciado de plagio después de influenciar y alegrar al mundo entero, algo así como un chiste de mal gusto, ganas de joder o ambas cosas combinadas en un acto desagradable. Harrison. Y los instrumentos que sonaban lindo, aunque fuera sólo una simple guitarra. Harrison. Slide. Harrison. La melodía de Norwegian wood replicada, como Paint it, black. Harrison. La voz casi igual a la de John, ésa que con los años aprendimos a identificar… porque leímos en los discos que esos temas los había hecho y los cantaba él y no la dupla Lennon / McCartney. Harrison. Y la segunda muerte trágica; de cuatro tipos que nos hicieron felices, uno murió asesinado por un infeliz y el otro devorado por un cáncer de mierda. Harrison. El tipo que le dejó su mujer a Eric Clapton porque le compuso un tema zarpado. Harrison. El que originó el supergrupo de pop / rock más groso que hubo (o al menos, muy difícil de igualar) porque quería poner ¡de lado B de un single! -para su disco Cloud nine- un temita con amigos. Harrison. No me molesten: declaración de principios o necesidad de paz temprana; como sea, hermosa manera de arrancar. Harrison. El que escuchaba pero no hablaba. Harrison. Siempre impasible, lánguido y duende, podría haber sido jockey de joven. Harrison. Las guitarras de la intro de And your bird can sing. Harrison. Something y la canción de los Beatles que te sigue matando (invierta el sentido literal, lector) cuando la escuchás... incluso a pesar de haber escuchado la versión en español de Sergio Denis. Harrison. Y el Concierto para Bangladesh con, otra vez, amigos que nunca vamos a tener. Harrison. Ni me acuerdo del día en que murió, tenía 15 años y todavía no escuchaba a los Beatles, apenas si sabía su nombre. Harrison. Los Beatles debe ser la única banda donde el bajista era el guitarrista y el guitarrista era el bajista; por personalidad. Harrison. Long, long, long, el tema que siempre olvido del Álbum blanco: si me lo preguntan ahora, no lo puedo tararear. Harrison. Guitarra vas a llorar y la traducción más pedorra del nombre de una canción en la historia de la música pop. Harrison. El copado que aparece en los Simpson y le señala a Homero dónde están los panquecitos; qué agradable sujeto. Harrison. Y el sol de la canción que es el sol, si me hago entender.
Harrison. Ocho letras de un apellido, y un genio que siempre vale la pena recordar aunque la fecha aniversario (horrible) haya sido anteayer.

17 comentarios:

Ricardo dijo...

Lindo recuerdo, aunque, como decís, sea a partir del aniversario de su partir.

Ahora, para superar en cartelera a los Traveling Wilburys, debería juntarse McCartney con Jagger, Richards, Waters y Gilmour. Pero no los superarían, musicalmente hablando.

Saludos!

Luigi dijo...

A la merde; despues de leer todo el post con el fondo rosa fuerte, cuando abrís la ventanita para comentar, revolotean maripositas por el fondo blanco... debe ser el efecto Harrison!

Ana dijo...

Una vez leí un post genial sobre él...

http://lamusicaesdelaire.blogspot.com/2011/08/tanto-hacer-el-bien-y-no-se-acuerda.html

Estas cosas tendrían que ser secciones de alguna buena revista de música. Con artículos de don Corvino también. Lo que sería eso!

Caia dijo...

Harrison, mi favorito, ese genio que no necesitaba de protagonismo y lo resignaba ante los otros. El mejor, sin lugar a dudas, aunque no me gusten las comparaciones pero las seguidoras de Chorch somos así, un poco como él.
Excelentes tus posts, las entrevistas son muy buenas, te felicito. Saludos.

bonito lunch dijo...

un genio!

Santiago Segura dijo...

Ricardo, mi Traveling Willburys actual sería Richards, Robert Plant, Neil Young, Jeff Tweedy y Jack Black, te va? Tres viejos y dos no tanto. Paul podría ir también, obvio.

Luigi, tan hippie estuvo la cosa? Vos decís?

Gracias Ana! Fijate que el Corvino sí escribe en algunas revistas; yo los espero (?).

Caia, yo no puedo elegir uno. Quizá por guitarrista lo elegiría a él, pero los otros dos son bestias y hasta Ringo genera un afecto especial. Gracias por lo demás!

Lunch, nada que agregar, es así.



Salud!

PÁJARO DE CHINA dijo...

qué hermosa entrada/sin salida/un "mientras tanto". con tu "Harrison" repetido como un mantra. gracias (es lo que digo cada vez que leo palabras que me hacen bien - hacer el bien con palabras, algo tan inasible como la música).

Santiago Segura dijo...

Gracias a vos Mariel por la réplica! Tanto tiempo.

Salud!

Darío dijo...

"It's all too much for me to take
The love that's shining all around you
Everywhere, it's what you make
For us to take, it's all too much..."
(vaya para él su propia letra)

Un grande, y los Wilburys me siguen sorprendiendo.

abrazo

Santiago Segura dijo...

Grande Darío, cómo anda todo?

Abrazo.

Darío dijo...

Todo más que bien por el momento Tucho. Focalizado en laburo y algunas inquietudes visuales.
abrazo!

Roedor dijo...

Los Traveling Wilburys eran realmente estrellas por derecho propio, no habia ningun segunda linea. Mismo en Cloud Nine el que toca el piano, no de protagonico, simplemente como un musico de sesion mas, sin cantar ni una sola nota, es... Elton John. Si eso no es tener nivel, no se que es...

Obviamente era, es y sera mi Beatle favorito. No puedo cansarme de escuchar sus canciones.

Santiago Segura dijo...

Me alegro Darío, esperamos novedades virtuales, cuando se pueda y desee!

Roedor, en todos los discos de GH tocan estrellas, es terrible.
En estos días es mi beatle favorito, pero eso en mí cambia siempre: cuando vino Paul a tocar, mi beatle favorito era él, y así...


Salud.

clau dijo...

A propósito de este hermoso post, agrego el dato de un documental (dirigido ni más ni menos que por Scorsese) realmente digno de verse, aunque Harrison no sea tu beatle preferido: http://www.imdb.com/title/tt1113829/

Santiago Segura dijo...

¡Todavía no lo pude ver! La combinación no puede fallar, tiene que estar buenísimo.
Y Harrison HOY es mi beatle favorito, ¡mañana no lo sé!

Abrazo Clau.

Malena Sofía Mogni dijo...

Una sola vez cai en la cuenta de que nunca lo habia visto y se habia perdido para siempre, algo parecido me paso alguna vez con Morrison, e imagino que los tengo a mi lado, algo asi como una terapia para la viuda a temprana edad; deprimente, pero es asi, y lo tengo justamente al lado susurrando my sweet lord... y ahora pienso en saludarlo el 25 por los 69 años nada mas, y desearle muchos mas

Santiago Segura dijo...

El cumpleaños es pronto? Quizá arme algo, aunque no pueda pensar en otra cosa que no sea Spinetta.