lunes, 11 de julio de 2011

Algie, el chanchito valiente

En diciembre de 1976, la grabación y mezcla de Animals estaban terminadas, y empezó el trabajo para hacer la portada del álbum. Hipgnosis había presentado tres ideas y, por una vez, ninguna nos pareció atractiva. Así que, al final, la portada surgió de un concepto de Roger, llevado a cabo por Storm, centrado en la central eléctrica Battersea -arriba en la foto-, una extraña visión futurista en las riberas del Támesis, que estaba acercándose al final de su servicio activo. La construcción inicial se completó a principios de la década de 1930, y fue diseñada por Giles Gilbert Scott –el diseñador de la simbólica imagen de Gran Bretaña de las cabinas telefónicas rojas, hoy también desbancada–; el edificio, de hecho consistía en dos centrales eléctricas unidas; fue la segunda de éstas, construida en 1953, la que proporcionó el perfil de Londres con sus cuatro imponentes chimeneas. Por entonces Roger vivía en Broxash Road, justo al lado de Clapham Common, por lo que conducía atravesando Londres para llegar a los estudios en Islington prácticamente a diario, haciendo una ruta que le obligaba a pasar delante de las amenazadoras chimeneas de la central eléctrica, lo cual le proporcionó la semilla de la idea utilizada para la portada (aquí debajo).

Andrew Saunders hizo la maqueta del cerdo hinchable –con la ayuda de Jeffrey Shaw– y luego una empresa alemana nos fabricó el objeto real. Ballon Fabrik había ganado destreza construyendo los zeppelines originales, pero, posteriormente, en una buena muestra de reciclaje de materiales bélicos, fabricaron varios globos para nosotros. Acabamos a principios de diciembre en la central eléctrica abandonada con un gigantesco globo con forma de porcino (al que por alguna razón llamamos Algie) –de unos nueve metros de largo, lleno de helio y muy truculento–, sin dejar de tirar de sus amarres. Como precaución adicional teníamos a un tirador entrenado a punto en caso de que Algie se diera a la fuga.
La sesión fotográfica estaba programada para el 2 de diciembre, pero el tiempo era inclemente; también teníamos algunos problemas con los aparejos, por lo que decidimos dejarlo para el día siguiente. Desgraciadamente, aunque el tiempo había mejorado a la mañana siguiente, el tirador aún no había llegado y no estaba en su lugar a la hora del lanzamiento. Hubo una ráfaga de viento repentina, el calabrote de acero se rompió, y Algie se soltó, ascendiendo a los cielos a unos sesenta metros por segundo, mucho más rápido de lo que puedo hacerlo el helicóptero de la policía para interceptarlo. No se trataba de un montaje deliberado y todos éramos bien conscientes de que aparte de perder una maqueta muy cara podíamos provocar un grave desastre de aviación. Se convocó a los abogados, se pensó en planes de emergencia y se propusieron chivos expiatorios.

Storm Thorgerson, genio creativo de Hipgnosis, el colectivo artístico que ha realizado geniales portadas de álbumes de rock.

Uno de mis recuerdos favoritos de todo el incidente es la reunión con nuestro abogado Bernard Sheridan, al que Linda Stanbury, nuestra asistente personal entonces, le adoctrinó en las cuestiones del papeleo de la gira; cuando Sheridan se enteró de la noticia de que el cerdo se estaba dirigiendo hacia Alemania refunfuñó: “Pero si no tiene pasaporte…”.
Afortunadamente, el cerdo descendió espontáneamente, y lo recuperó un granjero de Kent sin haber causado ningún daño. Hubo una anécdota de un piloto de una compañía aérea que detectó un cerdo errante al ir a aterrizar en Heathrow, pero tuvo miedo de contarlo por si acaso los controladores de vuelo pensaban que había estado bebiendo. Desgraciadamente, me temo que esto es tan sólo una leyenda. La terrible verdad es que la imagen del cerdo fue añadida en la portada final más tarde, ya que la mejor imagen de la central eléctrica, en un ambiente de nubosidad variable, se había tomado en un día de reconocimiento anterior, cuando Algie estaba ausente.

(Extracto del excelente libro Inside Out: A Personal History of Pink Floyd, de Nick Mason).

Algie se eleva por encima de la Battersea Power Station en diciembre de 1976, mientras el tirador toma puntería.

6 comentarios:

Darío dijo...

Bien por esta historia Tucho.
Demás esta decir que el gran Storm es un ídolo para mí. Trabajó y trabaja para infinidad de artistas y en cada pieza abre cabezas.
Recomiendo su sitio web:

http://www.stormthorgerson.com/


abrazo

Hugo dijo...

¿Cuándo fue, el año pasado o el anterior que se le escapó el Cerdo del Festival de Coachella? El organizador del festival ofreció como recompensa acceso de por vida al mismo a quien lo devolviera.

Y lo devolvieron.

Santiago Segura dijo...

Me imagino Darío! Si yo, sin saber un pomo veo las artísticas que ha hecho y me parecen geniales -y no sólo las de PF- vos debés tener más argumentos aún!

No me acuerdo Hugo, la verdad. Sí que salió en varios sitios! Qué suertudo el que lo encontró y devolvió...



Salud.

tres dijo...

Muy interesante el relato. Animals es un disco que amo (aunque no me hace bien escucharlo, no lo hago de hecho).
El arte de un disco es central y todo este cuento -sin ribetes tan duros, claro- me recordò a Ciruelo, nuestro compatriota que empezò dibujando con los discos de Yes y hoy es quien es.
Bien, Tucho.

Pablo Libre dijo...

Sheeps es uno de los mejores temas de Pink Floyd, y de la historia del rock. Asi, categórico, je.

Santiago Segura dijo...

Señora Tres, cómo es eso de amar un disco y no escucharlo? Creo que Animals inicia la etapa PF "discos difíciles de escuchar" que incluye -más allá de su éxito, sí- a The Wall y a The final cut. Me puse a ver cosas de Ciruelo, no sabía que había hecho tantas! Igual, me quedo con los de Storm, para mí es el más capo en el tema.

Pablo, no te tenía muy floydeano, pero Sheep es un temazo. Cuando vino Waters en 2007, lo tocó y sonó impecable (bah, como todo el show). Musicalmente debe ser uno de los temas más violentos que tienen, no?