jueves, 16 de junio de 2011

Charlas con músicos: hoy, Pablo Vidal de La Perla Irregular (pt. 1)


Hace un par de meses me junté con Pablo de La Perla Irregular para charlar un poco sobre el nuevo disco de la banda, Rafael. Y los proyectos venideros, los cambios de integrantes que hubo a fines del año pasado, más detalles varios (cosas que van surgiendo en toda amena charla).
Con Pablo tengo muy buena onda desde hace un tiempo por una cuestión simple: es un pibe muy inteligente y agradable para charlar, y hace una música estimulante para mis oídos con su banda. De mis favoritos dentro del under porteño -si suelen ingresar a este humilde espacio saben que soy insistente al respecto, sino bienvenidos, me gustan estos pibes- La Perla Irregular ha construido en menos de tres años los cimientos de una obra que deseo sea descubierta por el gran público, que ha acusado recibo de algunos fenómenos interesantes como Lisandro Aristimuño y Onda Vaga, demostrando que no se necesitan hits para lograr respeto y popularidad. De fines de 2008 a esta parte, LPI ha editado tres discos, un EP y un simple, además de participar en cuanto compilado y tributo pudieron.
Hace un tiempo estuvo la idea de armar una “nota”, pero Pablo prefirió otra cosa. Ahora sí, aquí les va la primera parte, donde Vidal nos cuenta acerca de los cambios musicales dentro del grupo a causa de un par de modificaciones en el equipo y desentramamos algunos de sus métodos a la hora de componer y construir una canción. Que lo disfruten.

LOS CAMBIOS
Contame primero sobre los cambios que hubo en la banda.
A finales de 2010 los integrantes de La Perla éramos Marcos Fernández en batería, Diego Sánchez en teclados, Ricardo Sanabria en bajo, había entrado ya Joel Bonelli (a través de Richie) en la guitarra y yo en guitarra y voz. Pero ya a mitad del año pasado, habíamos arreglado con Marcos y Diego que ellos iban a seguir tocando hasta fin de año y después iban a dedicarse de lleno a su proyecto propio. Entonces hasta fin de año fuimos esos integrantes, para las tocadas en vivo. Y a partir de este año 2011, continuamos Richie, Joel y yo, y se sumó Esteban Camejo en batería.

¿Y el tecladista? ¿Se busca?
Queremos agregar un tecladista pero a la vez estamos en un proceso de explotar el formato cuarteto y reemplazando arreglos que había en teclados, con guitarras. No tenemos apuro...

¿Y en qué cambió la banda con los cambios de integrantes? Los bateristas cambian a una banda...
Sí, es cierto. Esteban tiene un estilo muy distinto al de Marcos, que tenía una fuerza particular en su tocada y tenía otros movimientos, otro recorrido del instrumento: estaba una buena parte del tiempo pasándose por los distintos cuerpos de la bata, los platillos; tenía un lugar muy protagónico en el vivo. Y eso estaba bueno, pero quizás nos impedía un poco hacer al grupo más uniforme, más beatlero si se quiere: que cada cosa ocupe un lugar más chiquito para que entre todos se haga una cosa más grande. Entonces estaba muy bueno porque tenía mucho virtuosismo, pero a veces costaba un poco conseguir lo otro. Mientras que Esteban es un baterista con mucha destreza, tiene habilidad y tiene pegada. La base que se está armando en el grupo es muy sólida y permite que la canción camine de una manera distinta. Imaginate igual que estamos tocando desde febrero de este año con él, así que recién vamos cuatro meses, sin embargo de a poco vamos logrando lo que buscamos.
Antes yo veía que teníamos muchas buenas individualidades pero no había un “grupo”. Cada uno sabía lo que tenía que hacer con su instrumento y lo hacía, pero no terminaba sonando para mí a un grupo, en cambio, ahora creo que está sonando un poco más cohesionado todo.



COMPONER, ESCUCHAR, BUSCAR
¿Cómo repercute en los demás que vos seas el único compositor, de alguna manera el ‘líder’?
Mirá, por ejemplo, Esteban se tuvo que aprender casi los tres discos de memoria. Él se aprendió lo que ya estaba grabado, pero de repente agregó variaciones o dijo “esto podríamos hacerlo así”. Y hubo cosas en las que cedimos y otras que no porque eran como el toque del tema, eran importantes.
Ellos lo toman bien porque son buenos intérpretes, buenos ejecutantes... en una orquesta hay un director, un compositor y un ejecutante, y se necesita de los tres para que suene la orquesta. Y más acá, en las bandas de rock, se tiende a que haya instrumentistas que hacen la suya y muchas veces funciona muy bien, pero otras veces no tanto. A veces uno escucha una canción y el bajo no dice nada… Y capaz es por falta de criterio del bajista, o porque no hay nadie que tome la batuta y guíe un poco a grandes rasgos...

Y quizá porque el tipo no compone, también.
Y como a nadie le gusta interferir con los egos de nadie y decir “che, fijate, ahí podrías haber hecho otra cosa”, como que pasa de largo y así termina habiendo canciones que escuchás el bajo o las guitarras y no dicen nada, o el piano, y uno se cansa de escuchar canciones en la radio que no pasa nada, que no hay muchas ideas.

¿Y qué escuchás últimamente?
Vengo escuchando mucho las bandas con las que compartimos fechas, por ejemplo P.E.L.S. y La Patrulla Espacial, esas bandas me re gustan, están buenísimas. Después sigo escuchando bandas viejas, The Millennium, Sagittarius, Nick Garrie... Escuché una banda de La Plata que me gustaron las letras, que se llama Miro y su Fabulosa Orquesta de Juguete; a Julieta Rimoldi hace rato la vengo escuchando... por ahí ando. Pero volvamos a lo anterior que te quería decir algo y no me acuerdo qué me habías preguntado.

Sobre lo que componés y lo que colaboran los chicos...
Eso, claro. La idea es que en el momento que les paso arreglos, también les digo “fijate si se te ocurre algo mejor y lo vamos dialogando”. Por ejemplo, ahora hay un tema que grabamos para un compilado sobre El Eternauta y cada uno hizo su arreglo, lo fuimos ensayando y los fui guiando un poco con el espíritu del tema, pero después cada uno hizo lo suyo. Terminamos la grabación y quedó muy bueno.

¿Eso cuándo sale?
Va a estar para octubre ese disco, producido por Concepto Cero, sello de La Plata. La mayoría de las bandas que participan son de allá.

¿Y cómo lo pensaste el tema, conocías la historia de El Eternauta?
Lo había leído en el secundario pero no me acordaba bien, y justo Marcos me lo regaló para Navidad. Obviamente me tiraba para hacer algo oscuro, más bien denso, no un tema muy pop. Entonces empecé a cranear una música que pudiera ir para ese lado, pero… no se me ocurría nada. Hasta que me acordé que tenía una canción, que ya había hecho toda la armonía pero me faltaba cerrar el final y no tenía la letra. Me dije “ésta tiene que ser” y la terminé, le agregué una cosita que me gustó, y ahí vino la parte difícil, que era hacer la letra. No me salía.

Es que es muy difícil componer así. ¿Por dónde lo trataste de agarrar?
Y, agarré el libro y lo leí de punta a punta, y empecé a buscar una frase que me gustara y me costaba… Es una historia de ciencia ficción: tenés para tratar el futurismo, toda la cuestión política, las relaciones sociales que se dan entre los sobrevivientes... había un montón de temas. Y entre ellos estaba la historia de Juan Salvo y su familia, su esposa, hay una historia de amor ahí. Y me gustó eso, lo que pensé fue que al estar tácito que sería una canción sobre El Eternauta, al estar en el contexto del disco, no tenía que decir en la letra nada directo al respecto, porque el que escucha el disco ya lo sabe. Entonces, me centré en la historia de Juan Salvo y la esposa y me di cuenta que el móvil de El Eternauta es el amor, todo el tiempo lo que a él le interesa es salvar a su familia, no a la humanidad.
Y la letra es una carta de él para ella: están los dos perdidos en el tiempo y él le escribe. El tema se llama Quien te ama, te odia...

Me gustó lo que dijiste, que lo tenías ahí guardado sin letra. Para componer, ¿tenés un método o sale lo que sale?
No tengo un único método... Digamos que de todos los métodos que tengo, el no-método es a su vez todos los métodos al mismo tiempo... Pero uno que repito bastante es hacer la música y la melodía primero, y canto una letra en inglés encima pero sin sentido.

¡Eso lo hacen muchos músicos!
Creo que lo hacían (o hacen) Charly, Fito... le dicen wareschol.

Litto lo hace también, ¡y lo hacía Ricky Espinosa!
Mirá vos, no sabía. Después, lo que hago, como me termino enamorando de la fonética le busco palabras que queden ahí. Por ejemplo, en Donde el ladrillo yo cantaba “Could ever want me / would ever want me / my tears fell down / don’t let me crying anymore” (Canta el tema). Y después pasó a ser “Si vienen por mí / por mí / aquí no es real / donde el ladrillo se hizo amor”. Reemplazando, “Don’t let” pasó a ser “Donde” (risas). Y así hice con varias canciones, Entre el mar y el sol también salió así, era This is much to you, y después decía “my love” que sí lo pasé como “mi amor”… a veces termino dejando algunas cosas traducidas.
Pero de repente, con Días de sal, me puse a tocar una canción y salió toda la estructura y letra de un tirón. En el momento, me dije “le pongo una letra cualquiera así la termino de anotar y después la cambio”. Me fui a comer, volví, la toqué un poco y me fui a dormir. Al otro día la agarré para hacerle la letra, pero no pude porque me encantó cómo estaba. Y listo, quedó así. (Sólo jugar) también salió así, había empezado con una cosa en inglés pero no duró nada.


¿Nunca se te dio por dejarlas en inglés, o divagabas demasiado?
No, no. Tengo una canción que dejé en inglés pero no me gusta, prefiero resignar que quede mejor fonéticamente en inglés a mi entender, pero la letras van en castellano...

Te lo pregunto porque es tentador, me imagino a Donde el ladrillo en inglés y sonaría muy bien.
Sí, Dos partes también; quedaba re country cuando lo tocaba así. (Canta: “Just when I found two pieces / of my broken heart I found two letters…”).

Decía lo de las partes, lo de las cartas, la historia a veces termina quedando.
A mí lo que me pasa es que tengo mucho respeto por el inconsciente y si salió algo de determinada manera me gusta dejarlo tal cual. Si salió así, por algo es. Cuando uno dice una palabra, está eligiendo no decir todas las otras que existen, entonces por algo la dijiste, esa palabra importa, no es que la dijiste en vano. Para mí no existen las cosas sin sentido.
O sea, sí, la vida no tiene sentido, pero -una vez que eso ya lo aceptamos como supuesto que está ahí siempre-, todo lo que uno dice por algo es. Estaba en el inconsciente, ahí dentro tuyo, si no le das bola sos un gil, porque te estás perdiendo de algo re copado creo…

¿Y después le encontrás el significado a esa palabra, o queda ahí inconcluso y no te importa?
A veces sí, otras no tanto. El otro día vino alguien y me dijo “che, no entiendo nada -acentúa- pero me encantan las letras” (risas). Y yo le pregunté si era para tanto, a ese nivel de no entender nada, “¿tan herméticas son?”... “No entiendo nada, pero me encantan” (Más risas).
Pero está bien, ¡que cada uno haga la lectura que quiera, si es que quiere!

RAFAEL, PRIMEROS INDICIOS
¿Por qué Rafael? ¿Por el famoso “Niño”?
Eso me lleva al método que te contaba de la composición, porque también era una canción en inglés, Dear friend. Decía “Dear friend, comes out that door…” y después en el medio decía “Who really loves you? / Who really cares?”: Quién te acompaña / quién te entiende; eso quedó variado. Vino de ahí y me basé en esa fonética, pero bueno, Rafael fue un nombre que me gustó y cuando estaba haciendo la canción quería crear un personaje nuevo, en el primer disco está Galo y en éste Rafael, es su historia.

¿Hay un hilo en todos los temas, es él el protagonista siempre?
Esa es la interpretación que a mí me gusta: es el protagonista de todos los temas. Justo el año pasado estaba leyendo unas cosas y me agarré para hacer esta historia, de un género literario alemán que se llama Bildungsroman y se caracteriza porque hay un héroe o antihéroe que en cada capítulo atraviesa una situación distinta que lo hace crecer en su vida; y termina el último capítulo con mayor conciencia sobre sí mismo, se conoce a sí mismo a partir de todas las cosas que le tocaron vivir…

Y con Rafael pasa eso.
Claro, vi eso y pensé: éste es mi eje para armar la historia.


[Para la segunda parte, la deconstrucción de Rafael. Por otra parte, La Perla Irregular se estará presentando el viernes 17 de junio junto a Fotos del Otoño en El Especial, Av. Córdoba 4391].

10 comentarios:

tres dijo...

Aguante Pablito, La perla Irregular y tu blog que está muy bueno, Tucho. Una revista virtual de primera.

Un beso!
mariana

tres dijo...

Si me decis a qué hora toca el viernes y lo convenzo a Beto Pateta, me gustaría ir al show.
Beso.

Santiago Segura dijo...

Gracias señorita. La segunda parte está muy interesante también, tema por tema del disco.

Según dice en el afiche del show colgado en el blog de la propia banda, la cosa arranca 20.30 puntual.
Ojo... yo no me hago cargo de ese horario!

Salud!

Anónimo dijo...

qué bueno, tucho. Dos potencias se saludan: pablito vidal y Tucho.

y, obvio, la perla es una banda de la re puta madre.

Eso sí, lo que subiste está tan bueno que te maldije porque nos dejas esperando con muchas ganas la segunda parte. ¡con onda!

salud.

Mati Córdoba

Santiago Segura dijo...

Mati crack, qué hacés!
Te vengo leyendo en P12 y Rolling Stone, felicitaciones.
Me dijo Pablo que estuviste el día del Zas, saluda! Dejo esto unos días y mando la segunda parte, paciencia. Está muy interesante también.

Salud!

Ale Do Carmo dijo...

Muy buena la entrevista, esperamos la segunda parte

Santiago Segura dijo...

Gracias Ale, pronto estará aquí publicada la parte 2. Te los recomiendo!


Salud.

Darío dijo...

Los escuché (hice un curso rápido en youtube). Y me gustaron che.
Me gustó la onda de "La novena utopía". Y en este último como que se complejiza más la cosa. Y no lo hacen nada mal.

Bien por la nota Tucho. Muy bien escrita. Se hace ágil.

Gabriela dijo...

Muy buen nota.
Muy buena banda. Impecable

Santiago Segura dijo...

Gracias Darío, aunque no me doy el mérito, es del entrevistado.
La Novena Utopía es un gran disco, el tiempo lo pondrá en su lugar!

Gracias Gabriela, bienvenida. Me alegro de que te guste LPI.


Salud!