martes, 16 de noviembre de 2010

Lo que nos ocupa es esa abuela



“Me asombra McCartney. Posiblemente sea el único tipo que me asombra. Puede hacerlo todo y nunca afloja. Tiene un don innato para las melodías, puede tocar cualquier instrumento. Puede chillar y gritar tan bien como nadie, y canta baladas tan bien como nadie. Y sus melodías brotan sin esfuerzo; eso es lo que debe asombrarte. Todo lo hace sin transpirar. Me gustaría que se retire (risas). Todo lo que sale de su boca está enmarcado en melodía”.
Bob Dylan, 2007.

A esta altura no me siento capaz de decir nada nuevo. Pero no importa, lo intentaré.
El pasado jueves vi a Paul. El pasado jueves es de esos días –no fue, es, siempre te acompañan- en los que sentís –cúbranse con el escudo, se viene un lugar común- estar en el momento justo y el lugar exacto. La expectativa me había tenido ansioso todo el día, mirando el reloj como un idiota cada 30 segundos, sabiendo que no habían pasado más de… 30 segundos. Como cuando sacás número en un negocio, ves que tenés el 100 y van por el 00, pero a cada cambio de número mirás el tuyo pensando que va a ser el 01 (y así con todos los números). Impaciencia le dicen, ganas de que algo que sabés va a ser verdaderamente emocionante, al fin suceda. Párrafo aparte: no sé quién tuvo la brillante idea de poner un video-collage de fotos de Paul, The Beatles y los ’60, pero esos 15 minutos antes de que salga el maestro fueron insoportables, de los más insufribles que viví en la previa de un recital.


Siempre defendí a Paul. De los cuatro Beatles es el mejor músico, el más completo: el que toca cualquier instrumento, casi cualquier cosa que le tiren –si le tirás una sandía, la rasga y le saca un Sol mayor; después como buen vegetariano, se la come (la sandía, che)-; el que tiene más caudal de voz; el mejor compositor, al menos armónicamente hablando (las melodías ya son algo mucho más discutible). El más versátil, bah.

Ese aspecto de pastor evangélico que mantuvo con hidalguía durante, sí, ya como cincuenta años de carrera, a veces nos hace pensar que es un gil. Que sea vegetariano lo vuelve más loser; que esté siempre de excelente humor lo vuelve el beatle ñoño. Y así con todo. Para colmo, en vivo te hace acordar a Carlitos Balá, tira frases como “ustedes son buena onda” -que me llevó a una conexión directa con aquel capítulo de los Simpson sobre la no buena onda de Marge- y por apariencia, podría ser tranquilamente la abuela de varios de los presentes: “Mi amor, te presento a mi abuela Paula” (?).
En cambio, esta abuela es una leyenda viva que aparece de la nada y abre su show con el tema con más variantes y menos letra de los Beatles (¡Magical Mystery Tour!). Y ya con eso creemos que nos alcanza, aunque sepamos que va a venir mucho más.


Paul McCartney, el tipo vivo más versionado por sus colegas músicos, el viejo flaquito que te canta temas que compuso en 1962 en su tonalidad original y sin alterar la melodía, es a la vez el beatle más vilipendiado, acusado de blando y de careta (recordar la frase de Ariel Minimal). Pero pela Yesterday, una canción que hemos escuchado 8 mil millones de veces y creemos ha sido ya vaciada de contenido y no tiene sentido escuchar... y te encontrás con que el jueves 11 de noviembre te la toca solito en la cancha de River, y sí: Yesterday, por supuesto, te emociona. Y en el fondo no sorprende tanto porque hay en Beatles una perfección, una redondez que aborda al presente de manera tan certera, que siempre es eso, presente. Hoy y mañana. Las canciones de Paul y las de los demás Beatles van a sonar por siempre exactas al y en el momento que suenen.

Y el jueves esperábamos especialmente esos momentos beatles, para qué mentir. Aunque Let me roll it todavía sigue resonando, aunque Highway estuvo bárbaro, Bluebird fue tierna y Live and let die ya saben... queríamos Helter skelter, Day tripper, Something, A day in the life –uno de mis momentos favoritos, poco resaltado en las crónicas- y la coda de Hey Jude. Ob-la-di, Ob-la-da sabíamos que nos la íbamos a tener que bancar y así fue, aunque la esperanza de que no la toque duró unos segundos. Pero qué importan los pequeños detalles, fue Paul, es la mitad de esa famosa firma "Lennon/McCartney" y allí lo vimos -algo lejano, pues uno no es un millonario que pueda pagar de a miles- lo escuchamos y lo sentimos. Durante casi tres horas, Paul fue... la conciencia que regula al mundo.

Esa abuela, nada menos.

(Nota: Las fotos las saqué de Taringa! y son del miércoles, no del jueves, día en que asistí).

10 comentarios:

Ale Do Carmo dijo...

Es increible como todos los que fuimos coincidmos en diferentes cosas. No me vas a creer pero durante algunas partes del show (fui el jueves) tambien me surgio la comparacion con Balá, no sabria explicarla (de hecho no lo puse en mi cronica porque no se iba a entender)pero estuvo. Creo que Macca ya esta mas alla de todo y se debe cagar de risa de los que lo acusaban de blando. Lennon tuvo la desgracia de morirse joven, antes de tiempo y asesinado. Paul va a tener la suerte de llegar a viejito y seguir haciendo su musica. Y nosotros tuvimos la suerte de verlo

Saludos

CapItanPorretI dijo...

Amen!

winston smith dijo...

Muy buen post. Yo estuve el miercoles y estuvo increible (a pesar de que no arranco con Magical Mystery Tour)

Solo una cosa: banco muuuucho a Ob-la-di, Ob-la-da

Saludos!

blatter dijo...

muy buen posteo, loco

Darío dijo...

Buena reseña Don Tucho. Y yo también banco a "Ob-la-di, Ob-la-da".

Santiago Segura dijo...

En el show todo bien, me cagué de risa y todo. Pero, de los dos temas pedorros de los Beatles -si es que Yellow submarine y Ob-la-di... lo son, se me ocurrió compararlos ahora y porque sí- me quedo por lejos con el Submarino amarillo. A Ob-la-di... no le encuentro sentido, la otra al menos la tomo como una canción para niños o algo así.

Hay algún tema de los Beatles más flojo que Ob-la-di?
El que lo tenga me dice.

Darío dijo...

Depende de la forma que se los mida Tucho. Aunque pienso un nombre y ya me parece un sacrilegio decirlo, porque no hay tema flojo de los Beatles para mi mente. Y Obladi tampoco lo es.

Clau dijo...

Sublime, en todo sentido.
Coincido en tu apreciación sobre la supremacía -musicalmente hablando- de Paul sobre los otros tres beatles. A mí siempre me cayó más simpático George, pero ante las evidencias me rindo: Paul es el más completo por varios cuerpos de ventaja.

winston smith dijo...

No se, a mi no me parece un tema pedorro. Obviamente, en la escala beatle está mas cerca del fondo de la tabla que de los primeros puestos. Sin embargo, si tuviera que elegir lo peor, pensaría mas en All together now. Tampoco me cerró nunca Revolution 9. O algunos de los covers que hacían en los primeros años.

No se, igual son los beatles, sus temas malos son mejores que los hits de muchas bandas actuales

Santiago Segura dijo...

Disculpen tanta demora Clau y Darío, casi no estuve en una computadora estos días.

Comprendo lo que dicen, pero ni los Beatles se salvan de tener algún tema flojito... igual los perdonamos, deben ser la banda con la discografía más infalible de la historia (ni hablar si hubiera salido primero Let it be y después Abbey Road).

Voy a ver si me sale escribir algo...

Salud.